El pasado 7 de septiembre Apple organizó uno de sus multitudinarios eventos. Muy en la línea de la compañía, Tim Cook y sus muchachos salieron a presentar al nuevo miembro de la familia iPhone, la séptima generación, además de otras de sus «malditas cosas», que diría Donald Trump.

Entre toda la fanfarria, al estilo Hollywood, se coló un japonés de 64 años al que apodan «el Walt Disney de los videojuegos». No es otro que Shigeru Miyamoto, el creador de títulos tan potentes como The Legend of Zelda o Donkey Kong, que acudía a la soleada California para presentar el debut en smartphones de su criatura más famosa: Mario Bros, el rey de Nintendo.

La aplicación del fontanero más famoso del mundo acaba de hacer su debut en los dispositivos iOS y, como era de esperar, es todo un éxito. En su primer día de vida ha superado las 2,85 millones de descargas, según los datos que ha hecho públicos Apptopia, en parte gracias a un lanzamiento por todo lo alto en 150 países.

Super Mario Run, que es el nombre de la aplicación, ya aparece en todo lo alto de las descargas de la Apple Store, y ha superado holgadamente al fenómeno del año: Pokemon Go. Bien es cierto que Mario ha contado con una campaña de márketing muy poderosa, incluyendo la propia presentación en la que millones de personas esperaban el iPhone 7, pero la ventaja con el juego de Pokemon es destacada ya que éste apenas superó las 900.000 descargas en su primer día de vida.

Está por ver ahora si el fontanero italiano logra mantener el ritmo que cogió Pokemon Go, que en los tres primeros días ya había roto la barrera de los 5,5 millones de descargas. El juego de realidad aumentada desarrollado por Niantic es, además, la aplicación más descargada en una semana de la historia de Apple, aunque la compañía no hace públicas las cifras exactas de su tienda de aplicaciones.

Mario contará con un par de dificultades que deberá superar para quitarle a sus rivales el puesto de honor a lo largo de una semana. El primero es que sólo está disponible para dispositivos con el sistema operativo iOS, pues los usuarios de Android tendrán que esperar hasta principio del año 2017 para tenerlo en la Play Store de Google. El segundo es que aquellos que quieran disfrutar de todo el juego tendrán que pagar 9,99 euros, un desembolso obligatorio para desbloquear todos los mundos.

Grandes ingresos

Atul Goyal, analista de Jefferies, estima que las descargas del juego alcanzarán los 500 millones en el tercer trimestre fiscal de 2017 (hasta marzo de 2017). La firma considera que un 10% de estos usuarios efectuarán el pago necesario para tener acceso a la experiencia completa del juego, lo que supondría unos ingresos de 500 millones de dólares (478 millones de euros) para Nintendo.

Sin embargo, algunos inversores siguen mostrando sus dudas sobre la disposición de los usuarios a pagar un precio tan elevado en un entorno en el que la mayoría de los juegos móviles son gratuitos. Así, David Gibson, analista de Macquarie, augura que las descargas se situarán a finales de marzo en torno a los 200 millones, al igual que los ingresos que recibirá la compañía a través del juego.

Según la firma de análisis Sensor Towers, aunque el juego se situó al frente de los ránking de descargas en 68 países en sus primeras horas, sólo logró liderar la lista de ingresos en 14.

Otra cuestión que ha creado dudas sobre la rentabilidad del juego es el temor a que los usuarios puedan cansarse de él con facilidad, ya que se considera que superar todas sus fases es relativamente fácil y se puede lograr en pocas horas. La necesidad de una conexión a internet para jugar también ha generado críticas.

Golpe bursátil

Todo esto ha influido en la evolución reciente de la compañía en bolsa. Los títulos de Nintendo retrocedían este viernes un 4,24% y acumulan un descenso superior al 10% en las últimas cuatro sesiones. Con todo, ganan más de un 57% en un año que ha estado marcado por los fuertes movimientos que motivó el éxito de Pokemon Go.

Goyal defiende que el nuevo enfoque de Nintendo en los juegos móviles le permitirá ampliar su base de clientes y, por ende, sus ingresos. En su opinión, el posicionamiento de la compañía le permitirá apuntar al mercado de jugadores ocasionales, que asciende a entre 1.000 y 2.000 millones. «En cuanto el mercado sea capaz de comprender mejor la importancia de estos movimientos estratégicos, las estimaciones de ganancias se elevarán en el tiempo», apunta en declaraciones recogidas por Bloomberg.

También se muestran optimistas sobre las perspectivas de la compañía los analistas de Nomura. «Pensamos que Nintendo se encamina en la dirección estratégica correcta desde una perspectiva a más largo plazo», señalan tras explicar que «Nintendo tiene ahora mayores perspectivas de un crecimiento estable y consistente de los beneficios operativos».

En su opinión, la estrategia más independiente de su negocio de juegos móviles están motivando una transformación en la estructura de ganancias hacia una «en la que los beneficios operativos del negocio online proveen apoyo a medio plazo a los éxitos del negocio de consolas, el cual tiene un ciclo de cinco años».

Nuevo lanzamiento

La llegada de Mario Bros a los smartphones no es casualidad. Se enmarca dentro de una estrategia para prepararle el terreno a la última creación de la firma japonesa: la Nintendo Switch. Es la consola con la que pretenden competir con PlayStation y Xbox desde el próximo mes de marzo, cuando saldrá al mercado.

Esta nueva estación de juego tiene la peculiaridad de que es híbrida, es decir, hace las veces tanto de consola de sobremesa como portátil. La idea de Nintendo pasa por su llegada al mercado de la mano de una nueva versión de The Legend of Zelda exclusiva para la consola, de cara a recoger a los millones de fans que tiene la saga desde que en el año 2000 se lanzara al mercado el exitoso Ocarina of Time.