El turismo español acaba de cerrar un año histórico. Con todos los factores, propios y externos, a favor, el sector ha disparado su actividad un inigualable 4,9% en 2016. Y, con ello, ha conseguido disparar su aportación al PIB nacional hasta un récord 125.000 millones (11,2% del total), según se recoge en el último informe de Exceltur, el lobby de las grandes empresas del sector que operan en España.

El PIB turístico crecerá un 3,2% en 2017, la menor tasa en cuatro años

Todas las cifras sobre el histórico 2016 del turismo apabullan, y lo confirman como la gran locomotora de la economía española. Concentró uno de cada seis nuevos empleos creados por la economía española el año pasado, hasta un total de 80.688 nuevos afiliados a la Seguridad Social, con un crecimiento del 5,7% y colocándose como el sector más dinámico.

Y el sector ha vuelto a ser el principal impulso de la balanza de pagos nacional, aportando un récord de más de 54.300 millones de euros de ingresos de divisas, un 6,8% más, según la estimación de la asociación sectorial, que anticipa el sexto año consecutivo de máximos en ingresos del turismo.

En una suerte de tormenta perfecta -pero en este caso tormenta virtuosa-, el sector se ha encontrado en 2016 con el desvío de millones de turistas extranjeros prestados que han dejado de viajar a destinos rivales del Mediterráneo por la inestabilidad política; con todos los factores macroeconómicos de cara para impulsar la demanda (caída del petróleo, tipos de interés bajos, tipo de cambio del euro favorable…); e incluso el temido impacto del Brexit de momento se ha quedado en nada y la demanda de los turistas británicos se ha colocado en máximos históricos. El resultado: un año irrepetible.

Tan irrepetible que en 2017 no se repetirá. Y es que el sector ya anticipa que este año seguirá siendo muy bueno, se seguirá creciendo, pero no tanto como hasta ahora. Ni frenazo ni fin de la buena racha, pero sí haya llegado el momento en que empiece a desinflarse la burbuja. La previsión de Exceltur es que al cierre del año el PIB turístico haya crecido un 3,2%, la menor tasa de los últimos cuatro años, pero elevará la aportación del sector al PIB hasta los 129.000 millones.

Y es que la tormenta perfecta no lo será tanto. Las previsiones de los analistas apuntan a que continuará el alza del precio del petróleo que arrancó hace unas semanas, lo que tendrá un impacto directo en el coste del transporte, agudizado por la prevista depreciación del euro frente al dólar (la moneda en que cotiza y se paga el crudo).

Y, además, también harán que se modere el boom del turismo los crecimientos económicos más modestos que se prevén para nuestros principales mercados emisores, singularmente para Reino Unido, al que se le sumará el impacto de la depreciación de la libra por el Brexit.

2017 será de nuevo un año histórico… pero un poco menos.