Álvaro Nadal ha aterrizado en un Ministerio especial. Especial por lo variopinto y extenso de sus competencias: la polémica –y mediáticamente atractiva- cartera de Energía, la que muchos consideran fácil área de Turismo –con la engañosa imagen de que hay poco que hacer porque el sector va bien-, y esa arma cargada de futuro que es el área de Agenda Digital.

Y también especial porque Álvaro Nadal ha heredado de su hermano muchas de las medidas que sirvieron para reformar con intensidad una de esas ramas. Su gemelo, Alberto, ocupaba el cargo de secretario de Estado de Energía en el anterior Gobierno de Mariano Rajoy. Y ahora el nuevo ministro tiene que lidiar en los primeros compases de su mandato con parte de la normativa que dejó el otro Nadal, hoy secretario de Estado de Presupuestos.

En plena polémica por la escalada de precios de la electricidad, que llega justo en una ola de frío en el país, el nuevo ministro anunció medidas para contener la subida de la factura de la luz. Y lo hizo retocando e impulsando aspectos que ya contempló su hermano cuando pilotaba la reforma eléctrica, pero que se quedaron inactivos.

El Gobierno obligará a las dos grandes gasistas del país, Gas Natural Fenosa y Endesa, a proporcionar al mercado un volumen suficiente de gas, con el objetivo de contener los precios. Y si se atan los precios del gas –es la teoría del Gobierno- se conseguirá embridar también los precios de la luz, que ahora están disparados.

La Ley de Hidrocarburos 8/2015 ya contempla esta posibilidad, pero no se había activado. En su artículo 6 se indica que el Gobierno adoptará disposiciones para garantizar la liquidez del mercado de gas y abre así la puerta al Ejecutivo para obligar a las grandes empresas a hacerlo. «El Gobierno podrá obligar a los comercializadores de gas natural que ostenten la calificación de operadores dominantes (…) a presentar ofertas de compra y venta de gas, por un volumen determinado, en el citado mercado con un diferencial», afirma esta ley.

Álvaro Nadal también anunció ayer la aprobación «inmediata» de una orden ministerial que servirá para la puesta en funcionamiento de la figura de un «creador del mercado» en el Mibgas, el mercado mayorista de gas. Un creador de mercado que, en la práctica, es un trader encargado de garantizar que hay oferta suficiente en el mercado y de promover que esté atendida toda la demanda. Una medida en la que el nuevo ministro venía trabajando desde su llegada –el pasado octubre el Mibgas ya lanzó el concurso para asignar a una empresa el contrato-, pero cuya puesta en práctica y adjudicación ha acelerado ahora cuando los precios de la luz se han disparado, en los que afecta de manera indirecta el funcionamiento de gas natural.