La moderación salarial alentada por la reforma del mercado laboral acometida en España en 2012 evitó la pérdida de casi otro millón de empleos, según señala el Fondo Monetario Internacional (FMI) en su último informe anual sobre nuestro país. Esta cifra equivale prácticamente a la de los puestos de trabajo generados por la economía española entre 2014 y 2015,

El organismo dirigido por Christine Lagarde subraya la necesidad de no dar marcha atrás en las medidas ya aplicadas; y de perseverar en la corrección de desequilibrios como la dualidad del mercado de trabajo y las altas tasas de desempleo, principalmente entre jóvenes y parados de larga duración.

«En ausencia del ajuste salarial facilitado por la reforma, otros 900.000 empleos adicionales se habrían perdido, básicamente compensando la creación neta de puestos de trabajo observada entre 2014 y 2015». El informe considera, además, que si una flexibilidad salarial similar a la apreciada tras la reforma hubiese prevalecido entre 2008 y 2012, «podría haberse evitado» la pérdida de dos millones de empleos y el aumento de ocho puntos porcentuales de la tasa de paro.

La reforma ha estimulado la contratación, al elevar la probabilidad de pasar del paro a un empleo fijo

En su análisis, el FMI defiende que la evidencia empírica sugiere que la reforma del mercado laboral de 2012 en España «ha apoyado la moderación salarial y contribuido al repunte de la creación de empleo». Asimismo, la institución considera que dicha reforma también ha estimulado la contratación al elevar la probabilidad de pasar del paro a un empleo indefinido y reduciendo la probabilidad de despido de los trabajadores con contrato temporal, aunque admite que su efecto sobre la dualidad del mercado de trabajo ha sido marginal en el corto plazo.

En este sentido, el análisis del FMI reconoce que, a pesar de que existen algunas evidencias de que la reforma del mercado laboral ha promovido un aumento del empleo permanente, una gran parte de los nuevos empleos siguen siendo contratos temporales. Su incidencia en el total de empleo se ha mantenido sin cambios en torno al 25% desde 2008, una de las mayores tasas de temporalidad de Europa, informa Europa Press.

Por otro lado, la institución considera que la reforma de 2012 no ha tenido un impacto significativo sobre la estructura de la negociación colectiva, puesto que los convenios siguen acordándose principalmente a nivel del sector y provincia, mientras son pocas las empresas que se descuelgan de acuerdos a nivel superior.

Contrato único

A nivel general, el FMI destaca en su análisis sobre la economía española que la reforma laboral de 2012 ha contribuido a mejorar el funcionamiento del mercado de trabajo en España, aunque señala que aún persisten «importantes rigideces», incluyendo la dualidad del mercado, para lo que considera necesario hacer más atractivos para los empresarios los contratos indefinidos.

En este sentido, la institución plantea la necesidad de simplificar «el menú» de contratos a disposición del empresario al mismo tiempo que se reduce de forma efectiva la brecha de protección a los distintos tipos de empleo.

De este modo, el FMI propone la introducción de un contrato único de duración indefinida cuya indemnización por despido se incremente gradualmente a lo largo del tiempo y que podría coexistir con otros contratos que darían respuesta a las necesidades específicas y costes de formación de sectores con elevada temporalidad como el turismo o la agricultura.

El Fondo plantea la introducción gradual en el mercado laboral español del modelo de ‘mochila austriaca’

Como alternativa a este contrato único, el Fondo plantea la introducción gradual en el mercado laboral español del modelo de mochila austriaca, que permitiría a los trabajadores trasladar de un empleo a otro los derechos de indemnización por despido independientemente de los tipos de contrato bajo los que se preste servicio.

Por otro lado, mientras se ponen en marcha cambios de mayor calado, el FMI aboga por reducir las incertidumbres administrativas y reclama simplificar las causas de anulación de los despidos, algo que considera que actúa como desincentivo de la contratación indefinida.

Las autoridades españolas contactadas por los representantes del FMI durante su estancia en el país a finales del pasado mes de octubre para elaborar el informe anual sobre España subrayaron que «su atención inmediata se centra en preservar los logros alcanzados», particularmente en un contexto marcado por la reciente decisión del Tribunal de Justicia de la UE sobre los trabajadores interinos.

Crecimiento económico

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha ratificado sus últimas previsiones de crecimiento para la economía española. Después de crecer un 3,2% en 2016, se expandirá a un ritmo del 2,3% este año y del 2,1% en 2018, aunque ha advertido de que los riesgos para estas perspectivas «se inclinan a la baja», principalmente por el impacto potencial de factores externos, incluyendo el débil crecimiento de las economías desarrolladas, una significativa desaceleración de los emergentes o la incertidumbre que rodea las negociaciones sobre el Brexit y el auge del proteccionismo.

«El directorio ejecutivo saludó la impresionante recuperación económica, fuerte creación de empleo y rápida corrección de los desequilibrios de España», señala la institución en su informe anual sobre España. Este ratifica las conclusiones preliminares de la misión que visitó el país a finales del pasado mes de octubre y advierte de que «el ajuste es incompleto», mientras persisten debilidades estructurales como un elevado desempleo y deuda pública, así como un débil incremento de la productividad.

De este modo, a pesar de que España seguirá creciendo a mayor ritmo que la zona euro durante los próximos años, el FMI augura que la expansión del PIB en 2017 y 2018 se moderará en parte por la menor contribución de elementos como la política monetaria y el precio del crudo, además de un previsible, aunque moderado, endurecimiento de la posición fiscal.

El Brexit‘ podría restar alrededor de tres décimas al crecimiento de España hasta 2018

«Los riesgos para las perspectivas se inclinan a la baja», apunta el FMI, refiriéndose al impacto potencial del débil crecimiento de las economías avanzadas y emergentes, con la amenaza de una significativa desaceleración en estas últimas, así como por la incertidumbre que rodea las negociaciones de un acuerdo post-Brexit, y por la erosión del apoyo a las instituciones europeas y el aumento del proteccionismo, que pone en peligro la integración internacional y la coordinación del comercio.

En este sentido, el FMI calcula que la incertidumbre por el Brexit‘ podría restar alrededor de tres décimas al crecimiento de España hasta 2018 por su impacto sobre la confianza y el comercio, mientras que el efecto derivado de las medidas de estímulo esperadas en EEUU podría compensar el relativo empeoramiento de las condiciones de financiación.

A este respecto, la jefa de la misión del FMI para España, Andrea Schaechter, ha señalado en rueda de prensa que la institución no ha cuantificado el potencial impacto sobre economías como México de las medidas recientemente anunciadas por la Administración Trump, por lo que todavía no puede estimarse su impacto para la economía española.

«La ralentización de la demanda externa pesaría generalmente sobre el canal comercial, mientras las condiciones de mayor debilidad en Latinoamérica se transmitirían principalmente a través de canales financieros, incluyendo la potencial reducción de los beneficios de la banca española», apunta el FMI.

Dar marcha atrás a los logros del pasado podría dañar la confianza del mercado

Asimismo, la institución advierte de que, a nivel doméstico, dar marcha atrás a los logros del pasado podría dañar la confianza del mercado, perjudicando a las inversiones y lastrando las perspectivas de crecimiento a medio plazo. Asimismo, el FMI señala que la débil implementación de los compromisos fiscales podría demorar aún más la reducción de vulnerabilidades presupuestarias, limitando el margen de maniobra en caso de futuros ‘shocks’ económicos.

De este modo, en sus proyecciones macroeconómicas a más largo plazo, el FMI contempla que el crecimiento del PIB de España se moderará gradualmente al 2% en 2019 y al 1,9% en 2010, mientras que en 2021 la expansión de la economía será del 1,7%.

De este modo, la tasa de paro de España seguirá bajando de forma gradual desde el 19,4% previsto para 2016 al 17,9% este año y el 17% en 2018, mientras que para 2021 la institución anticipa una tasa de paro del 15,3%.

En su informe, el FMI señala que las autoridades españolas coincidieron en gran medida con los técnicos del FMI en cuanto a las perspectivas y riesgos, expresando su compromiso de «preservar las reformas ante las presiones para su reversión» y, a pesar de que las proyecciones del Gobierno apuntan a unas dinámicas algo más fuertes que las del FMI, las autoridades reconocieron que «no hay margen para la complacencia».