A la segunda va la vencida. CaixaBank se ha hecho con el control del portugués BPI, al saldarse con éxito la Opa lanzada el pasado mes de abril por el 100% de la entidad. Tras el fracaso de la primera oferta en 2015, finalmente hoy el grupo catalán eleva su participación hasta el 84,5% de la entidad lusa, desde el 45,5% que controlaba hasta ahora. Ha acometido una inversión de 644,5 millones de euros, equivalente a 1,13 euros por acción, por el 39,01% del capital.

Se hace con el 39% del capital de BPI por 644 millones y pone a su exdirector de riesgos al frente del banco

Con la aceptación de la Opa, salen del accionariado los principales accionistas, la empresaria Isabel dos Santos, hija del presidente de Angola, que tenía el 18,6% del capital, y el grupo empresarial Violas. Tras CaixaBank, el segundo accionista de BPI es la aseguradora alemana Allianz, que ha optado por no aceptar la Oferta de CaixaBank y mantiene el control del 8,4% del banco.

Jaime Gortázar, consejero delegado de la entidad, ha manifestado que tras esta operación, con la que «crean el primer banco ibérico por tamaño» y generarán unas sinergias de 120 millones en tres años, no se plantean nuevas operaciones corporativas ni en España ni en Portugal.

Gortázar pone el foco el crecimiento orgánico y subraya que es el momento de integrar y fortalecer BPI

De este modo, descarta pujar por Novo Banco y analizar la adquisición de BMN, cuyo proceso de venta acaba de arrancar. «Nuestro foco es el crecimiento orgánico en España y, en Portugal, nuestra prioridad es la integración y el reforzamiento de BPI. No toca hablar ahora de operaciones corporativas», ha subrayado el directivo.

Ha añadido que «BPI tiene toda la base para crecer». Al integrarse en CaixaBank, «tiene más capital y más escala y podrá financiarse a menores costes. BPI va a experimentar un aumento recurrente y sólido de cuotas de mercado».

El directivo se ha comprometido, durante la rueda de prensa celebrada en Lisboa para comunicar el éxito de la Opa, que «suscribirá la emisión de deuda subordinada que BPI tiene lista para hacer, por un importe mínimo de 225 millones de euros [aunque podría llegar a 350 millones] para cumplir con las nuevas exigencias de capital del BCE».

CaixaBank suscribirá, al menos, 225 millones de deuda subordinada para que BPI cumpla con el capital que exige el BCE

La entidad que preside Jordi Gual ha comunicado que una vez finalizada la Oferta, el ratio de capital Common Equity Tier1 (CET1) regulatorio o phase-in de CaixaBank pro-forma a diciembre de 2016 se sitúa en un 12% y en un 11,2% para el escenario fully loaded (completamente implementado).

Por otro lado, Gortázar ha asegurado que la intención del grupo es el BPI siga cotizando, aunque ha puntualizado que, si en el futuro viesen que tiene poca liquidez, plantearían otras opciones.

Al frente de BPI se colocará, una vez que se reciban las autorizaciones regulatorias y tras la Junta General de Accionistas, Pablo Forero, director general de CaixaBank y, hasta diciembre, responsable de riesgos del grupo catalán.

Dos años para lograr el control

CaixaBank lleva dos años luchando por el control del portugués, Lanzó en febrero de 2015 una Opa voluntaria sobre BPI, con dos condiciones: que se aceptase por como mínimo el 5,9% del capital, para alcanzar el 50%; y que se eliminase el límite de voto establecido en el 20%.

Al no aprobarse la eliminación del límite de voto, CaixaBank retiró la OPA en junio de 2015, pero volvió a la carga en abril de 2016, con la nueva oferta que hoy ha culminado con éxito. En septiembre, la Junta de Accionistas aprobó la eliminación del límite en los derechos de voto.