Peugeot quiere aliarse con Opel. La matriz del fabricante galo de automóviles, PSA Group, también propietaria de Citroen, está estudiando la compra del negocio europeo de General Motors, lo que implicaría la adquisición de las enseñas europeas del gigante estadounidense, Opel y Vauxhall.

Así lo ha confirmado la propia compañía. «PSA confirma que está explorando un número de iniciativas estratégicas con el objetivo de elevar su rentabilidad y eficiencia operativa, incluyendo una adquisición potencial de Opel», señaló Bertrand Blaise, portavoz de la compañía, según recoge la agencia Reuters.

La operación supondría una notable transformación en el escenario del motor en Europa. La combinación de ambas compañías daría lugar al segundo mayor grupo automovilístico europeo, con una cercana al 16%, superando a Renault, que tiene alrededor del 10%. Se mantendría, no obstante, muy lejos del 24% de cuota del grupo Volkswagen.

La fusión elevaría la cuota de mercado de PSA en Europa al 16%, con la venta de 2,5 millones de coches al año

Peugeot vende alrededor de 1,5 millones de vehículos en Europa al año, mientras que General Motors Europa vende aproximadamente un millón de unidades, según datos de Citi.

En términos de ingresos, la filial del gigante estadounidense ingresó 18.700 millones de dólares (17.683 millones de euros) en 2016, que dieron lugar a unas pérdidas de 300 millones de dólares (283 millones de euros) atribuidos al impacto del Brexit. PSA, por su parte, generó ingresos por valor de 23.000 millones de euros en Europa, con un beneficio operativo de 1.600 millones, según los cálculos del banco estadounidense.

La noticia era recibida con júbilo en los parqués, donde las acciones de Peugeot remontaron en torno al 4,3%, hasta sus niveles más elevados desde el verano de 2015. El valor bursátil de la compañía se situaba así por encima de los 16.100 millones de euros. También las acciones de General Motors reaccionaban al alza, anotándose un avance próximo al 5%, a media sesión.

Un acuerdo positivo con matices

Para los analistas, las implicaciones para PSA de un acuerdo con General Motors serían en mayor medida positivas. En Barclays resaltan, entre otras cuestiones, que se produciría en un momento positivo, en el que «el mercado sigue siendo sólido y el coste asociado probablemente bajo, con General Motors batallando con Opel».

Además, prevén «buenas sinergias en términos de mercado en Europa» y auguran que el presidente de la entidad gala, Carlos Tavares, podría aplicar en Opel los mismos métodos de restructuración puestos en funcionamiento en PSA. No obstante, advierten de que la fusión supondría elevar en gran medida la dependencia del grupo del mercado europeo.

Por su parte, en Citi auguran que la unión de ambos grupos podría ofrecer un potencial elevado en términos de productividad y rentabilidad. No obstante, advierten de que sin cifras sobre el monto de la adquisición «es prematuro entusiasmarse demasiado». Desde su punto de vista, la división europea de General Motors tendría un valor de 3.300 millones de euros, pero, advierten, esta cifra podría verse muy distorsionada por cuestiones como la deuda o el gasto en pensiones asociado a esta unidad de negocio.

Citi estima que el negocio europeo de General Motors tiene un valor de 3.300 millones de euros

En cuanto a General Motors, la posible venta de su división europea ha sido interpretada de forma positiva por buena parte de las firmas de análisis. Así, por ejemplo, en Nomura resaltan que la venta «permitiría a General Motors hacer una salida limpia de un mercado maduro, con limitado potencial a largo plazo, dado que las ventas de automóviles en Europa están cerca de su pico previo a la crisis».

Esperan que sin el lastre de las pérdidas en Europa, los beneficios de la compañía estadounidense en 2018 se eleven en un 5%.

Aunque se podría llegar a un acuerdo en las próximas semanas, las negociaciones son complejas y podrían frustrarse, según fuentes consultadas por Bloomberg. Según esta información, General Motors estaría buscando un acuerdo multimillonario por su negocio europeo, ante la perspectiva de mejora del negocio. Sin embargo, lo cierto es que la división europea del gigante estadounidense lleva años sin resultar rentable.

«Puedo ver por qué General Motors puede buscar vender su división europea, que no ha ganado dinero en muchos años. Es menos claro por qué Peugeot estaría interesado en comprarlos activos de General Motors. La compra les daría capacidad en Alemania, uno de los países más caros para producir coches y conduciría a un exceso de capacidad», explicaba George Galliers, analista de Evercore ISI, a Bloomberg.

Para PSA el acuerdo le permitiría aumentar su escala, tener acceso a la ingeniería de Opel y a la tecnología de los automóviles eléctricos, así como cosechar una serie de sinergias significativas.

La compañía francesa, como General Motors, han padecido profundas restructuraciones en los últimos años. En el caso de Peugeot, en 2014, precisó de un rescate por parte del Gobierno galo y de la china Dongfeng Motor, que se hicieron con un 14% de participación junto a la familia Peugeot. Desde entonces y bajo la dirección de Carlos Tavares, PSA ha vuelto a obtener ganancias concentrándose en modelos menos lucrativos.