La normalización de los tipos de interés gana impulso. Superadas las dificultades que mantuvieron en suspensión el proceso de subida de tipos durante un años, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) ha anunciado este miércoles una nueva vuelta de tuerca en las condiciones monetarias en la mayor economía del mundo.

El banco central estadounidense ha anunciado una subida de 0,25 puntos básicos en las tasas de referencia, la segunda subida de los tipos en tres meses. Esta decisión conduce el precio del dinero, en su rango superior, al nivel del 1%, una cota simbólica que representa el fin de los tipos a niveles del 0%, en los que se ha mantenido desde hace ocho años.

La decisión adoptada por la institución que preside Janet Yellen resulta poco sorprendente. La solidez de las cifras económicas más recientes, el repunte de las tasas de inflación y la estabilidad de los mercados brindaban una oportunidad ideal a la Fed para avanzar en sus planes de llevar este año los tipos de interés a cotas del 1,5%.

De hecho, el banco central incidió en su comunicado en que «la inflación ha aumentado en los últimos trimestres, acercándose al objetivo del Comité del 2% a más largo plazo», en un escenario de expansión de la economía a un ritmo moderado y de unos riesgos «equilibrados» para las perspectivas a corto plazo.

En su comparecencia posterior a la decisión, Yellen justificó la subida de tipos argumentando que «esperar demasiado para reducir algunas política acomodaticias podría potencialmente requerir que subamos los tipos rápidamente en algún momento del ciclo, lo que a su vez podría provocar el riesgo de perturbación en los mercados financieros y empujar a la economía a la recesión».

Dicho esto y a pesar del favorable escenario macroeconómico, la Fed apenas varía la visión sobre el escenario económico y, por ende, sobre el futuro de la política monetaria. Los miembros de la institución siguen apostando de forma mayoritaria por ejecutar dos subidas de tipos adicionales a lo largo del presente ejercicio.

En pleno repunte de la inflación, la Fed aún prevé dos subidas de tipos más en 2017

«La postura de la política monetaria sigue siendo acomodaticia, apoyando así un mayor fortalecimiento de las condiciones del mercado de trabajo y un retorno sostenido a una inflación del 2%», señaló el banco central.

La mayor parte de los miembros del banco central no esperan sobrepasar la barrera del 2% en los tipos de interés hasta 2018, cuando el precio del dinero debería situarse en un rango entre el 2 y el 2,25%. En el largo plazo, los miembros de la institución esperan que los tipos alcancen su meta en torno al 3%.

La expectativa es, por lo tanto, de mantener una tendencia muy gradual en el proceso de subida de tipos. «El Comité espera que las condiciones económicas evolucionen de tal manera que se justifique un aumento gradual de la tasa de los fondos federales; es probable que la tasa de fondos federales permanezca, durante algún tiempo, por debajo de los niveles que se espera que prevalezcan a largo plazo», apuntaba la Fed en el comunicado.

El banco central prevé que la economía de EEUU crecerá un 2,1% este año y en 2018

Todo esto en un escenario de sólido crecimiento económico en Estados Unidos: la institución prevé que la mayor economía del mundo se expandirá un 2,1% este año y en 2018, para desacelerar el ritmo de crecimiento al 1,9% en 2019.

En cualquier caso, Yellen fue contundente al señalar que el rumbo de la política monetaria «no está escrito en piedra» y puede variar en función de los datos macroeconómicos.

En este sentido, la presidenta del banco central volvió a referirse al impacto de las nuevas políticas de estímulo fiscal de la Administración presidida por Donald Trump. Siguiendo la línea de intervenciones anteriores, Yellen mantuvo la visión de que es demasiado pronto para juzgar cómo podrían afectar a la economía y, con ello, a la política monetaria del banco central, dado que aún existe «gran incertidumbre» sobre qué medidas se van a adoptar.

En los mercados, los inversores recibieron con cierto júbilo la decisión del banco central de no modificar sus previsiones de evolución de los tipos de interés. El dólar sufrió un súbito retroceso, con el índice US Dollar retrocediendo más de un 1% por primera vez en dos meses, mientras que el euro recuperaba el nivel de 1,07 dólares. El interés del bono estadounidense a 10 años también registraba fuertes descensos, situándose en el 2,51%, nueve puntos menos que el día anterior.

Por su parte, las bolsas firmaban sólidos avances, con el Dow Jones escalando algo más del 0,5%, al tiempo que el S&P 500 se anotaba cerca del 0,9% y el Nasdaq, un 0,7%.

Y es que, como señaló Yellen, sobre la decisión adoptada este miércoles «el mensaje simple» para inversores y consumidores «es que la economía lo está haciendo bien».