El presidente del grupo constructor Abertis, Salvador Alemany, y el consejero delegado, Francisco Reynés, han aprovechado la rueda de prensa en Barcelona previa a la presentación de resultados este lunes 3 de abril -que se conocerán tras la Junta de Accionistas- para defender el modelo de peajes en las autopistas españolas, negocio del cual la compañía participa. “El vencimiento de las concesiones va a obligar a las Administraciones Públicas, al Gobierno y a las Comunidades Autónomas, a adoptar una política más definida”, ha declarado Alemany.

El presidente de Abertis ha lamentado que España sea una “isla en el marco europeo” al tener solo un 21% (2.500 kilómetros) de sus vías de alta capacidad con algún tipo de peaje, frente al “90% de Francia”, en palabras del vicepresidente y CEO Reynés. Mil de esos 2.500 kilómetros terminan su concesión en 2021, caso de la AP-7 en manos de la firma catalana.

Autovías y peajes en España

Autovías y peajes en España

“Tenemos la oportunidad de definir un sistema sostenible y equitativo”, ha apuntado Alemany en alusión al agravio comparativo que viven unas zonas de España (Cataluña, el tramo Cádiz-Sevilla, etcétera) en beneficio de otros conductores que circulan por vías de alta capacidad sin pagar ningún tipo de peaje. “El vencimiento de las concesiones, y no solo las nuestras, iniciadas a finales de los años 60 invita y obliga a replantear este modelo. Y por lo pronto parece difícil que las autopistas vayan a ser gratuitas”, ha continuado el presidente de Abertis.

“Déficit de mantenimiento”

En opinión de la empresa, la gratuidad conllevaría un “déficit de conservación y mantenimiento” que, en opinión de ambos directivos, sería exactamente lo contrario de lo que sucede en el país vecino que es Francia. “No es un problema político, es un problema de modelo”, ha agregado Alemany. “Los expertos en movilidad coinciden en que necesitamos un modelo sostenible para nuestras infraestructuras viarias”.

La patronal de las grandes constructoras Seopan fue más allá que Abertis la semana pasada, al reclamar la multiplicación de los peajes en España como método para financiar la sanidad o las pensiones. Con todo, en Abertis confían en que Fomento tomará la medida más adecuada llegado el momento. “Tal como está la situación, se verá en 2021”.

Sobre las autopistas de peaje en concurso de acreedores en posesión de Abertis, la compañía ha insistido en lo que viene diciendo los últimos meses: se han provisionado todas las pérdidas (300 millones de euros), una manera de decir que Abertis concibe no recuperar la inversión realizada antes de 2006. Aquel año se inauguraron una serie de autopistas que seis años después -en 2012- se declararon en cascada en concurso de acreedores al desplomarse las previsiones de tráfico.

Sin miedo a Le Pen

“Se ha dicho que cuando las cosas iban bien las constructoras obteníamos beneficios y si las cosas iban mal las pérdidas se socializaban. Pues no, esto no ha sido así”, ha puntualizado Salvador Alemany. Abertis finalmente confía en que una hipotética victoria de la ultraderechista Marine Le Pen no dé al traste con los planes del grupo constructor en Francia. Abertis prevé invertir más de 1.700 millones en los próximos años en las carreteras francesas.

Los resultados, en espera de ser aprobados por la Junta, arrojan unos beneficios netos de 796 millones. Es un 58% menos que los obtenidos en 2015, pero estos últimos se dispararon debido a las plusvalías por la OPV de Cellnex. Abertis ha invertido 2.600 millones de euros en 2016, de los cuales la mayoría (1.700 millones) se han destinado a los mercados de Francia e Italia.

También se ha anunciado un reparto del dividendo de 0,73 céntimos por acción y una subida del tráfico y de las tarifas en la mayoría de las concesiones que Abertis posee a lo largo del mundo, especialmente en los mercados emergentes.