En el año 2008 Tesla estaba en bancarrota. Cuando todo pintaba muy negro para Elon Musk una ronda de financiación a la desesperada salvó a una compañía que hoy en día vale más de 47.000 millones de dólares, más de 44.000 millones de euros, y cuyas acciones están en máximos históricos.

La compañía californiana no sólo tiene a los inversores de su lado, sino que ha conseguido conquistar a los conductores. Las cifras de ventas que Tesla hizo públicas este domingo superaron con creces las expectativas del mercado, desencadenando un notable repunte de sus acciones en bolsa. Los títulos de la compañía se anotaban este lunes un repunte en el entorno del 5,5% y alcanzaban los 293 dólares, máximos históricos.

La compañía daba de este modo un nuevo impulso a su reciente escalada en el parqué. En apenas tres semanas ha acumulado una remontada superior al 20%. Este fuerte repunte llega después de la publicación de las cifras de ventas del primer trimestre del año 2017.

En ese periodo, Tesla entregó más de 25.000 vehículos, la cifra más alta de su historia. Es un aumento de hasta un 69% respecto al periodo anterior, con el Model S como el coche más popular por delante del Model X. La compañía de Elon Musk entregó hasta 13.450 unidades del primero, mientras que hizo lo propio con hasta 11.550 del segundo. Tesla tiene, además, hasta 4.650 unidades ya fabricadas pero que aún no han sido entregadas a sus dueños, por lo que no contaran hasta el próximo trimestre.

La planta de producción que tiene la firma en Palo Alto, en California, está funcionando a máxima capacidad. De allí salieron en apenas tres meses hasta 25.418 unidades montadas y listas, una cifra que nunca se habían alcanzado.

El mercado, además, está expectante esperando el lanzamiento del Model 3. Este nuevo coche, del que Elon Musk comenzó a hablar hace ya algunos meses, está a punto de comenzar a fabricarse y ha destrozado todas las previsiones de Tesla pues ya se han reservado hasta 400.000 unidades. Para ser uno de esos futuros dueños de un Tesla Model 3 sólo hay que depositar 1.000 euros como fianza y echarle paciencia: no podrán conducirlo, como mínimo, hasta mediados de 2018.

Esto no ha impedido la enorme demanda que se ha alcanzado. La característica más importante para ese éxito es el precio: 35.000 dólares, casi 33.000 euros. Por esa cantidad, que no es desorbitada, cualquiera puede hacerse con un coche plenamente eléctrico y con función de pilotaje automático que alcanza los 100 kilómetros por hora en apenas seis segundos y que tiene una autonomía de 345 kilómetros.

Cumplir con esos plazos de entrega puede ser uno de los principales problemas para Tesla. Musk prometió que de sus fábricas podrían salir hasta 500.000 vehículos al año, pero tardó poco en dar marcha atrás como ya es habitual cuando hace una de sus arriesgadas previsiones. La compañía tendrá que invertir para poder satisfacer la fuerte demanda del público.

El mercado calculaba que tendrá que dedicar más de 1.000 millones de dólares para ser capaz de mantener un alto nivel de producción ahora que el Model 3 tiene toda la pinta de convertirse en el modelo estrella. Para captar esa enorme cantidad de capital Tesla le ha vendido un 5% a la china Tencent por 1.800 millones de dólares, casi 1.700 millones de euros. Se trata de la mayor empresa no estadounidense por capitalización bursátil y que tiene presencia en casi todos los sectores de la economía asiática.

Favor de los analistas

Morgan Stanley es una de las firmas que más optimistas se ha mostrado respecto a este nuevo modelo de la compañía, ya que considera que incorporará unos sistemas de seguridad hasta diez veces superiores a los de la media del parque de automóviles. Para Adam Jonas, analista de la firma estadounidense, este factor puede resultar fundamental, ya que la seguridad es un elemento básico a la hora de comprar un vehículo.En su opinión, el Model 3 “puede conducir a la obsolescencia de los coches en uso e incluso cambiar las formas de la industria de seguros de automóviles”.

También Ben Kallo, analista de la firma de asesoramiento financiero Baird, citaba el lanzamiento del Model 3 entre las razones para mantener una visión favorable sobre las perspectivas de Tesla, junto con la creación de una gigafactoría de baterías y la creación de productos con techo solar.

En cualquier caso, en Deutsche Bank señalaban recientemente que las estimaciones de Tesla sobre el nuevo modelo podrían resultar exageradas. Mientras el fabricante de vehículos pretende elevar sus ventas de vehículos a un millón de unidades en 2020, el banco germano rebaja sus expectativas a 650.000 vehículos.

Pese a elevar recientemente el precio objetivo que otorga a la compañía, Deutsche Bank cree que la remontada de Tesla ha ido demasiado lejos, ya que piensa que el valor justo de sus acciones se sitúa en los 240 dólares, un 18% por debajo de sus niveles actuales. Más contundentes son Goldman Sachs y Barclays, que le dan precios objetivos al menos un 35% por debajo de sus valores actuales.

En cualquier caso, la andadura bursátil de Tesla está caracterizada por su capacidad para romper todos los pronósticos. En menos de una década, sus acciones han repuntado más de un 1.750%, llevando su capitalización al entorno de los 47.700 millones de dólares (44.784 millones de euros). La empresa dirigida por Elon Musk supera este lunes por primera vez el valor de un gigante de la automoción como Ford, cuyo valor bursátil se sitúa a día de hoy por debajo de los 45.000 millones de dólares (42.250 millones de euros). Hace sólo seis años, la capitalización de Ford era hasta 26 veces superior a la del fabricante de coches eléctricos.