La agencia de calificación Moody’s ha rebajado el ráting de Banco Popular de su deuda a largo plazo a Ba3 desde Ba1, con lo que hunde en dos escalones más su ya condición de bono basura. Además, sitúa en ráting en perspectiva negativa.

La firma destaca que este recorte de la nota llega después de que el pasado 3 de abril el nuevo presidente, Emilio Saracho, anunciase en un comunicado a la CNMV la revisión de las cuentas de 2016 y la necesidad de realizar mayores provisiones en 2017.

La rebaja de ráting «refleja la creciente preocupación de Moody’s con respecto a la solvencia de Banco Popular, es decir, el debilitamiento de sus niveles de solvencia, que se deterioran rápidamente en un contexto de desafíos aún muy importantes», explica.

La entidad cumple los requerimientos de capital y trabaja para reducir activos problemáticos

La agencia de calificación señala, además, que «las reservas de capital de Popular se han erosionado aún más desde finales de 2016 y que la ratio de capital total (TCR) del banco se ha acercado al límite de capital regulatorio».

«La creciente preocupación de la agencia de calificación sobre la capacidad de Banco Popular para cumplir con los requerimientos regulatorios de capital de forma continua ha llevado a rebajar las calificaciones a largo plazo del banco en dos puntos. Moody’s cree que el banco está bajo creciente presión para mejorar urgentemente su capacidad de absorción de riesgos y acelerar la ejecución de su estrategia de riesgo», añade.

Los argumentos de Popular

Desde el banco señalan que, pese a la rebaja, Moody’s afirma que se cumplen los requerimientos regulatorios. «El banco cuenta con palancas para el refuerzo del capital en las que está trabajando activamente, como venta de activos no estratégicos, generación orgánica, minoración de la autocartera y disminución de APRs por la vía de la reducción de activos improductivos. En algunos puntos, las mejoras son tangibles a día de hoy y, en otros, el grado de empuje y avance es alentador», explican

Además, añaden que «el banco ha cumplido con el pago de los cupones de sus AT1 el 10 de abril, gracias a unos niveles de solvencia que cumplen los requerimientos regulatorios».

Por otro lado, desde la entidad puntualizan que aunque Moody´s «menciona que el ratio de cobertura de NPA (activos improductivos) se sitúa por debajo de la media del sector, cabe resaltar que la agencia valora positivamente los esfuerzos de la entidad en reforzar coberturas de estos activos».

Finalmente, subrayan, sobre los ajustes anunciados referentes a las cuentas aprobadas en 2016, que «los impactos que van por cuenta de resultados y contra el ejercicio 2016 representa tan solo un 3,8% del beneficio reportado. En cuanto al impacto en solvencia, de los 77 puntos básicos, un 40% proviene de la financiación de acciones en la ampliación, -cuyo importe total ya se está reduciendo y lo hará aún más en los próximos meses-, con lo que es un impacto transitorio».