Renfe no competirá por el AVE del Reino Unido, el denominado HS2, la obra de alta velocidad prevista más cara que se conozca. La prensa anglosajona ha informado este martes que Virgin y Stagecoach, firmas que operan trenes británicos y con las que negociaba Renfe crear un consorcio, han firmado un acuerdo con la francesa SNCF, dejando a España fuera de juego. Y horas después El Economista confirmaba que Renfe se apea del AVE del Reino Unido.

Una pésima noticia para la expansión internacional del operador ferroviario, que hace encaje de bolillos para no perder dinero con el AVE a La Meca y fía todo su futuro al muy complicado contrato del AVE de California. Renfe trabajaba intensamente desde diciembre pasado en preparar el asalto al AVE del Reino Unido, cuando se reunió con una delegación británica en Madrid y posteriormente acudió a los encuentros oficiados por el Departamento (ministerio) de Transportes sobre el HS2 (High Speed 2). Así lo adelantó este diario.

La francesa SNCF ‘birla’ a Renfe los socios locales Virgin y Stagecoach

A la misma hora que los medios extranjeros publicaban la alianza franco-británica, el presidente de Renfe, Juan Alfaro, abordó el asunto de pasada en una comparecencia en el Congreso de los Diputados. Alfaro no anunció el fracaso y se limitó a comentar a sus señorías que la empresa pública «no ha recibido buenos inputs» -supuestamente de los operadores británicos-.

Según El Economista, las conversaciones no han ido «por buen camino» y las condiciones propuestas «no beneficiaban a la firma española ni garantizaban la óptima operación de la ruta». El plazo para presentar una oferta por la línea, que plantea conectar Londres con Birmingham (en 2026) y con Leeds y Manchester (en 2030), vence en los próximos días.

La noticia es un varapalo para la expansión internacional del operador

El HS2 tendrá 200 kilómetros y las autoridades de Transportes del Gobierno de Theresa May quieren que los trenes circulen hasta a 360 kilómetros por hora. Su coste total se estima en la friolera de 50.000 millones de euros, y ya se empieza a hablar de los temidos sobrecostes.

Oportunidad perdida

Renfe tenía un interés especial en negociar con una firma inglesa como Virgin Rail Group, formada por Virgin y Stagecoach. El ministerio valoraría una alianza entre una compañía local y una foránea con el know-how de la alta velocidad. En concreto Virgin Rail Group opera la línea convencional Virgin CrossCountry (sur de Inglaterra) y la West Coast Main Line. Y esta última línea, cuya concesión vence en 2019 y va del Gran Londres a Escocia, también estaba en la mirilla de Renfe.

Porque los planes internacionales del operador español pasaban por optar al concurso de la West Coast Main en 2019, debido a la promesa del Departamento de Transportes de que el ganador de esa licitación obtendría directamente los primeros servicios del HS2, en 2026. Una oportunidad que parece haberse escapado a Francia definitivamente.