La llegada de Íñigo de la Serna al Ministerio de Fomento ha revolucionado el área Internacional de Renfe: hace un par de semanas dirigentes de la compañía se reunieron con representantes del Gobierno británico para discutir sobre el proyecto HS2, el AVE más caro del mundo que discurrirá por el Reino Unido; ahora la empresa pública acaba de ofrecer a su plantilla -14.000 trabajadores- la posibilidad de ir a Estados Unidos hasta un total de seis años si finalmente la Administración Trump adjudica a Renfe el megacontrato del AVE a California.

«¿Estarías interesado en participar en el proyecto de Alta Velocidad entre Los Ángeles y San Francisco?». Así arranca el correo que los ferroviarios han recibido en la Intranet, al cual ha tenido acceso El Independiente. «Renfe Operadora estudia en la actualidad la posibilidad de presentar su candidatura a la precalificación del proyecto de alta velocidad de California. Para ello, está elaborando una base de datos de trabajadores de la empresa que estén interesados en participar en este proyecto…». El plazo para presentar correos terminó el 20 de enero.

No es un AVE cualquiera: el de California es un proyecto que tendrá alrededor de 1.300 kilómetros y está valorado, incluidos sobrecostes, en unos 9.500 millones de euros, según ha publicado recientemente Los Angeles Times. Una cantidad que probablemente subirá a medida que se vayan haciendo las obras. Surcará el estado federal más poblado de Estados Unidos y fue inicialmente concebido en los años 90 para ser definitivamente aprobado en referéndum popular en 2008 con el 52% de votos a favor.

Trayecto del AVE a California. STATE OF CALIFORNIA

Renfe compite para la fase preliminar, «la precalificación de las empresas que estén interesadas en prestar servicios de asesoramiento para la preparación de la operación de esta futura línea de alta velocidad», dice el correo interno. Inicialmente el operador único puja por asesorar al Departamento de Transporte norteamericano para un menester con el que los españoles cuentan con know-how y reputación, resalta un directivo. «Pero más adelante estaremos interesados en la explotación, aunque seguramente ésta corra a cargo de la norteamericana Amtrak, y en exportar nuestra tecnología y nuestros trenes con CAF y Talgo», añade el alto cargo.

Requisitos solicitados por Renfe para apuntarse al AVE de California.

Requisitos solicitados por Renfe para apuntarse al AVE de California.

Los requisitos son severos. Por ejemplo, Renfe pide «dominio del idioma inglés» y «experiencia ferroviaria de, al menos 20 años, en el ámbito de Viajeros», según las bases. «Muy pocos cumplen esas condiciones», destaca una fuente. «Quien tenga tanta experiencia normalmente no habla inglés». Este medio no ha podido corroborar cuántos currículos ha recibido Renfe, aunque las personas consultadas hablan de «muchos».

El plazo para apuntarse fue ínfimo: del 17 al 20 de enero, tres días. Renfe solicita igualmente «experiencia en la puesta en marcha de nuevas líneas de alta velocidad». Y pide una «disponibilidad para trabajar en Estados Unidos, en el Estado de California, durante seis años».

Estados Unidos no tiene alta velocidad, o al menos trenes capaces de igualar o rebasar los 200 kilómetros por hora, velocidad a la cual un tren pasa a llamarse algo parecido a AVE. California será en teoría el primer estado en lograrlo. Y el nuevo presidente, Donald Trump, ya ha dicho que quiere impulsar un plan de infraestructuras monumental a lo largo y ancho de la superpotencia. Habrá que ver cómo se conjuga eso con el proteccionismo que dice defender, ya que el mandatario estadounidense necesita la tecnología alemana, francesa o española (o china) si quiere implantar el AVE en California.