José Antonio Álvarez, consejero delegado de Santander, está abierto a protagonizar una operación corporativa si se cumplen ciertos criterios. «Nuestra política es clara. Si hay oportunidad la analizamos y, si cumple ciertos parámetros financieros, haremos una oferta o no», ha señalado el número dos del banco, durante la presentación de resultados del primer trimestre del año.

Álvarez ha detallado que las condiciones que exige para interesarse por cualquier tipo de negocio es que «el retorno sobre la inversión supere al coste de capital que tenemos del 9%. Pedimos retornos de entre el 14% y 16% y que sea positivo para beneficio por acción (BPA) a tres años».

«Una operación corporativa entre bancos no es perentoria en España»

En cualquier caso, el directivo, que ha reconocido no haber mostrado interés por BMN, considera que «una operación corporativa en España no es perentoria». En su opinión, «normalmente las fusiones tienen un componente de mejora de la eficiencia y el sistema bancario en España es más eficiente que casi todos los sistemas de la Unión europea». Por tanto, señala, «el sistema bancario español funciona bien y no veo necesidad perentoria de fusiones».

Sin hacer declaraciones sobre su interés por Popular y Unicaja, Álvarez se ha limitado a señalar que «sus gestores harán lo que consideren que han de hacer».

«El sistema bancario en España es más eficiente que casi todos los sistemas de la UE»

Por otro lado, el consejero delegado ha reconocido que las pérdidas vinculadas al ladrillo se situaron en el primer trimestre del año a 70 millones de euros, frente a los 110 millones del trimestre anterior.

«Las pérdidas inmobiliarias ahora son puramente los gastos de gestión. Las comisiones de las ventas de activos y el gasto que conlleva la tenencia de adjudicados. Pero estamos registrando beneficios en la venta de activos frente a valor a en libros. Por tanto, no damos del todo por superado en problema del ladrillo pero ha mejorado mucho. Pesa en torno a 7.000 millones de euros en un balance de 350.000 millones», explica. «El problema es inmaterial y está provisionado», puntualiza.

En este contexto, el directivo cree que por primera vez en varios años el volumen de crédito puede cambiar de signo este año y quedarse plano e, incluso, positivo. «En hipotecas algunos meses el stock ya crece, por lo que ya se puede dar la vuelta», señala.

Cuenta 123

El directivo ha puesto en valor la positiva dinámica de la Cuenta 123, que en el primer trimestre ha atraído 127.000 nuevos clientes, elevando el número total a 2,1 millones. La entidad, que aumentó las comisiones de esta cuenta en febrero, ha destacado que «el ritmo de captación de nuevos clientes no ha variado desde entonces» y que «la mitad de la producción en créditos al consumo e hipotecas vienen de clientes de la cuenta 123».

En cuanto a la evolución de la acción, Álvarez considera que Santander debería cotizar a múltiplos más altos tanto en términos de PER (relación precio beneficio por acción) como precio valor en libros, dado el compromiso de elevar el dividendo y el beneficio por acción.

Santander debería cotizar a múltiplos más altos en bolsa, ante la subida del dividendo

El directivo ha destacado el positivo sentimiento que muestran los inversores internacionales hacia la banca. Rememorando una reciente reunión mantenida en Londres con inversores institucionales, sostiene que «el sector ha estado infraponderado en las carteras y muy penalizado, pero ahora está revirtiendo hacia la media por una mejor visibilidad del sistema, una rebaja en la presión regulatoria y la perspectiva de que no hay un riesgo adicional de bajada de tipos derivada de una deflación, aunque es pronto para hablar de subida. Los inversores se muestran, por primera vez en años, muy constructivos con el sector y piensan que será el mejor de Europa, particularmente, los bancos comerciales».