Creado a finales de 2012, el banco malo Sareb (Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria) reconoce oficialmente unas pérdidas de 750 millones de euros, un quebranto que sería mayor de no haber mediado un cambio en la normativa contable propiciado por el Ministerio de Economía. Sin embargo, tal deterioro económico no ha tenido ningún efecto en su estructura de alta dirección: en los últimos tres años la cúpula prácticamente se ha duplicado.

Así lo pone de manifiesto el último informe anual del gobierno corporativo de la Sareb correspondiente al ejercicio de 2016 y publicado el pasado 28 de abril. La alta dirección -no confundir con el Consejo de Administración- a finales del año pasado ascendía a 19 miembros frente a los 10 directivos de la Sareb recogidos en el informe relativo a 2013. Desde enero de 2015, el presidente es Jaime Echegoyen.

En 2013 los directivos cobraban en total 2 millones y ahora 4,8

La remuneración de la estructura directiva también ha escalado más del doble en el último trienio: de algo más de dos millones que se destinaban al pago de salarios en 2013 (a 202.000 por cabeza, suponiendo que todos cobrasen igual) a 4.830.000 euros (casi 255.000 euros por directivo). Todo eso sin que la sociedad haya sido capaz de lograr unos resultados que justifiquen la espectacular subida de la masa salarial.

Para Sareb, «la comparación con 2013 está fuera de lugar», ya que 2013 «es el año de creación de Sareb» [en realidad nació vía decreto el 31 de agosto de 2012] «La estructura organizativa estaba todavía en fase desarrollo», dicen fuentes oficiales. «En estos cuatro años hemos desarrollado una intensa actividad de gestión y venta de activos y abordado nuevas líneas de trabajo, como la inversión en suelo y desarrollos, que ha implicado lógicamente cambios organizativos». En la compañía recuerdan que se han ingresado en cuatro años 17.000 millones de euros, así como reducido su balance y su deuda en casi un 20%. La respuesta obvia sin embargo que la sociedad perdió 663 millones de euros solo en 2016, tras el cambio contable.

Casi 5 millones en salarios

Sólo entre el penúltimo (2015) y el último ejercicio auditado (2016) la retribución de la alta dirección de Sareb creció más de un millón de euros, de 3,8 a 4,8 millones. Y éstos pasaron en un año de 17 a 19 miembros, dos más. La sociedad indica en el informe que este crecimiento salarial responde al cobro del plan de fidelización 2014-2016. De acuerdo con el marco retributivo de Sareb, los consejeros externos percibirán 75.000 euros si no pertenecen a ningún comité, 85.000 euros si pertenecen a algún comité y 95.000 euros si presiden algún comité.

Sólo tres directivos aguantan en la cúpula. Los cargos se han multiplicado

El aumento de la estructura directiva no significa que sus miembros se eternicen en la dirección de la Sareb, cuyo recorrido termina en 2027, fecha en la cual tendrá que haberse despojado de todo su patrimonio para desaparecer. Conocidas son las fugas que ha tenido el banco malo en los últimos años, destacando la desbandada del equipo de riesgos a finales de 2016. Tan sólo tres miembros de la etapa de 2013 continúan: Francisco González Paz (director de Comunicación), Alfredo Guitart Huerta (antes director de Medios, ahora director general de Negocio) y Manuel Gómez Gilabert (director financiero en 2013, actualmente director general de Control y Riesgos).

No obstante, los cargos se han multiplicado. Donde antes había un director de Auditoría Interna, ahora hay un director de Auditoría y una directora de Cumplimiento y Control Interno; donde había un director de Análisis Macro y Relaciones Corporativas ahora hay un director de Relaciones con Inversores, otro de Gestión Directa y otra de dirección de Planificación, Control y Estrategia.

Incluso hay dos puestos de subdirector en la alta dirección que antes no existían. «En la cúpula ha habido mucho movimiento. Y eso es malísimo para una empresa», recalca una fuente interna desde el anonimato.

El cambio contable de Economía a finales de 2016 evitó la bancarrota

El propio Echegoyen aumentó su salario un 5,1% más en 2016, percibiendo un salario fijo de 385.000 euros y otros 78.792 en concepto de retribución variable. La última cantidad cercana a los 80.000 euros corresponde, según Sareb, a complementos correspondientes a una parte de 2014, y a todo 2015 y 2016.

Cambio contable

La situación financiera de Sareb bien podría haber estado peor, sin descartar algunas fuentes la bancarrota. A finales del año pasado, Economía realizó un cambio en la normativa contable del banco malo que le ha permitido no apuntarse en la cuenta de pérdidas y ganancias las minusvalías -ventas con pérdidas respecto al precio inicial abonado por una propiedad- derivadas de la retasación anual de todos los activos, algo que le obligaba a realizar el Banco de España. Según El Confidencial, de no haber mediado esta modificación contable, la Sareb habría perdido más de 3.000 millones de euros en sus algo menos de cinco años de vida.

«Es falso que la nueva normativa contable permita a Sareb no apuntarse en la cuenta de pérdidas y ganancias las ventas con pérdidas», replican en la compañía. «Como es lógico, toda venta realizada con pérdidas pasa por la cuenta de resultados. Lo que ha permitido la nueva normativa es dotar de mayor transparencia a las minusvalías existentes en la cartera actual, que deben registrarse en una cuenta en el patrimonio neto». Fuentes internas contestan esta versión, y aseguran que sin el cambio propiciado desde el Gobierno los números rojos estarían en miles de millones de euros.