La Unión Europea le ha asestado el primer golpe importante a Uber. Bruselas, y más concretamente el abogado general europeo Maciej Szpunar, ha determinado que se trata de una empresa de transportes y que, dada esta condición, debe operar bajo licencia y no libremente.

El proceso judicial, que comenzó en el año 2014 tras la demanda de la Asociación Profesional Élite Taxi de Barcelona, empieza a cerrarse ahora con esta decisión de los organismos comunitarios. En su reclamación ante los tribunales esta agrupación afirmaba que “la falta de licencias, autorizaciones y credenciales” de Uber incumplía las “normas reguladoras” de la normal competencia en España. Es un primer paso para el final de la guerra entre ambas partes.

La determinación se ha basado en dos puntos principales. El primer, según el escrito, dice que “Uber impone condiciones que los conductores deben cumplir para operar” y que, además, “recompensa económicamente a los que hacen más viajes avisándoles de las zonas con mayor volumen de viajeros”. Así, “Uber no puede ser considerado un mero intermediario”, explica la decisión.

El caso llegó hasta las cortes europeas después de que el juzgado número 3 de Barcelona decidiera trasladarlo solicitando consejo para la decisión final. Los taxistas buscaban que los jueces paralizaran la actividad de Uber, algo que consiguieron con UberPop, el servicio con el que la plataforma debutó en la Ciudad Condal y que ahora no está disponible.

La decisión no es absolutamente vinculante ni definitiva, si bien es cierto que la mayoría de las decisiones que toma el abogado general de la Unión Europea son luego respaldadas con una sentencia firme por parte de los jueces continentales.

En los próximos meses le tocará al tribunal de Luxemburgo ponerle fin a este proceso judicial. Tendrá que decidir si Uber es realmente una empresa de transporte, como ha considerado el abogado general europeo, o si en realidad se limita a poner en contacto a conductores con pasajeros, como afirma la propia compañía.

Victoria para el taxi

Sólo es un triunfo parcial, pero es un triunfo. El sector del taxi debe estar más que contento, ya que el escrito redactado sienta unas bases claras para la decisión que tengan que tomar desde Luxemburgo.

En la opinión de Szpunar Uber “controla los factores relevantes económicante del servicio de transporte ofrecido en la plataforma”. El abogado general también considera que los conductores “no tienen una actividad autónoma independiente de la plataforma”, reforzando así su decisión.

Del mismo modo, tira por tierra el argumento de los abogados de la propia compañía, que han defendido en todo momento el papel de la plataforma como un mero intermediario. El abogado general europeo considera que esa intermediación “mediante una aplicación en smartphones es un elemento secundario”.

La compañía californiana ha acogido con cautela la decisión del abogado general de la Unión Europea, que aún no es definitiva. “Esperaremos la decisión del Tribunal a finales de año. Ser considerados una empresa de transporte no cambiaría la operativa que actualmente tenemos en la mayoría de países de la UE”, ha asegurado un portavoz de Uber.

“Esta decisión confirma la necesidad de un cambio normativo para que millones de personas puedan acceder a una movilidad más asequible y sostenible”, han afirmado desde la firma estadounidense.

Este escrito llega sólo un día después de que Uber solicitara a las Administraciones españolas una liberalización de las licencias VTC, reclamando la eliminación de la cuota de 30 a 1 que hasta ahora rige la existencia de estos permisos respecto al taxi. Esta exigencia hundiría el precio de las licencias de taxi en un 50% y provocaría un descenso del 35% en las tarifas.