Te escribí cuando salió el artículo de lo de las tarjetas en la mierda de LOC y ya sabes lo que pienso Javier. Sabemos quién eres, sabes quiénes somos. Nos conocemos, nos queremos, nos respetamos. Lo demás, merde. Un beso compi yogui (‘miss you!!!’). La reina Letizia envió este mensaje a Javier López Madrid (Madrid, 1964) y el empresario, hasta hace pocos días consejero de OHL y, para más señas, yerno de Juan Miguel Villar Mir -primer accionista del grupo constructor-, pasó a ser conocido en España como el compi yogui. 

Desde entonces, el compi yogui se ha visto salpicado por algunos charcos y se ha enfangado hasta las rodillas en otros, convirtiéndose en un amigo incómodo, un accionista incómodo, un ejecutivo incómodo, un consejero incómodo. Fue animado a renunciar al Patronato Princesa de Asturias. Y antes de ser cesado del Consejo de OHL, el banco privado Tressis, del que es accionista, había hecho varios intentos para provocar su salida y lo apartó de la presidencia el año pasado.

Su currículum incluye delitos financieros como el de las tarjetas black de Caja Madrid, las operaciones Púnica y, más recientemente, Lezo. No falta una nota escabrosa: el acoso a la doctora Elisa Pinto, cuyo caso ha sido reabierto recientemente.

El amigo de los reyes está implicado en las ‘tarjetas black’, las operaciones ‘Púnica’ y ‘Lezo’, y está acusado por acoso

El compi yogui, que hasta caer en desgracia compartía afición y clases de yoga con la reina Letizia en su mansión de Puerta de Hierro, fue invitado a abandonar el consejo de OHL el 8 de mayo. Aunque oficialmente su decisión se basó en «motivos personales», el marido de Silvia Villar Mir, hija del dueño de la compañía, agotó la paciencia de la cúpula. Colmó el vaso cuando fue detenido el 22 de abril, en el marco de la Operación Lezo, que investiga un presunto caso de corrupción en el Canal de Isabel II y el desvío de fondos públicos a las cuentas de miembros del Partido Popular.

López Madrid está implicado en el supuesto pago de una comisión de 1,4 millones de euros desde México a una cuenta de Suiza vinculada a Ignacio González por el proyecto fallido del tren entre Móstoles y Navalcarnero. Tras declarar ante el juez, el magistrado le dejó en libertad bajo fianza de 100.000 euros. OHL emitió un comunicado recordando que, cuando se produjo la detención, López Madrid ya no tenía ningún cargo ejecutivo en la constructora o poder de decisión sobre operaciones corporativas.

Fuentes de la investigación señalan que la citada transacción sospechosa, probablemente, no tenga mayor transcendencia y que empresario saldrá relativamente indemne de este atolladero, aunque le haya costado el puesto en el consejo de OHL.

Presuntamente el yerno de Villar Mir se embolsó un millón de euros de las donaciones que OHL hacía al PP

Sin embargo, tiene otros frentes abiertos que parecen revertir mayor gravedad, como su implicación en la trama Púnica, donde se investiga si el PP de Madrid fue el receptor final de los fondos que donó López Madrid al entonces gerente del partido, Beltrán Gutiérrez Moliner.

Según fuentes de la investigación a las que ha tenido acceso El Independiente, López Madrid, amigo del Rey Felipe VI desde los pupitres del colegio Los Rosales, se habría embolsado para sí un millón de euros. Parte del dinero que debería haber entregado a Génova en nombre de OHL, la empresa de su suegro, iba a parar a su bolsillo -otra parte a Granados, ex consejero de la Comunidad de Madrid- y esta cifra, que en un principio se estimó en 185.000 euros de unas aportaciones de 1,6 millones, ascendería ahora al millón de euros.

Su implicación en la trama ‘Lezo’ es tangencial y no le causará grandes perjuicios, según fuentes de la investigación

El porcentaje de las comisiones que se quedaban por el camino variaba de una entrega a otra. En una primera aportación de OHL al PP, que habría ascendido a 400.000 euros, sólo llegaron a manos de Beltrán Gutiérrez, 300.000. Granados se quedó con 80.000 euros; su ex jefe de gabinete y presunto testaferro, Ignacio Palacios, se embolsó 10.000 euros, y el propio López Madrid se quedó con otros 10.000 euros. Su siguiente entrega también fue de 400.000 euros, sólo 200.000 terminaron en la caja B de Génova. Los otros 200.000 se los repartieron a partes iguales el ex dirigente del PP y López Madrid, según publicó El Confidencial.

En el elenco de delitos financieros también figura que López Madrid ha sido condenado a seis meses de prisión por el caso de las tarjetas black de Caja Madrid por apropiación indebida de 35.988 euros. Restituyó el dinero durante la instrucción del caso y se benefició de una reducción de la condena.

Acoso y chantaje

El más turbio de los delitos que apunta a López Madrid tiene nombre y apellidos: Elisa Pinto, la dermatóloga que lo denunció por, presuntamente, haber sufrido acoso desde 2013. El caso se archivó en marzo del año pasado por falta de «indicios suficientes», pero la Audiencia Provincial de Madrid acaba de dictaminar su reapertura. Ordena, también, practicar las diligencias que habían solicitado los abogados de la acusación, como una rueda de reconocimiento con el controvertido comisario José Villarejo, al que la doctora identificó como quien le apuñaló en presencia de su hijo.

López Madrid ya había admitido en su declaración ante la juez que contactó con Villarejo para que le asesorara.

El informe pericial del móvil de López Madrid coloca de nuevo al empresario en el punto de mira de la Justicia

Según fuentes de la investigación, una de las claves para reabrir el caso es el informe pericial sobre el contenido del teléfono móvil de López Madrid. Éste habría solicitado ayuda al comisario Villarejo y al recientemente cesado Enrique García Castaño, alias El Gordo, para borrar todo rastro que pudiese incriminarlo. La limpieza del dispositivo no fue todo lo rigurosa que se esperaba y nuevos contenidos encontrados colocan de nuevo al empresario caído en desgracia en el punto de mira de la Justicia.

Las mismas fuentes aseguran que Villajero y García Castaño habrían contactado con delincuentes para que atemorizasen a Pinto que, ahora, están chantajeando al empresario.