La actividad no se ha detenido ni un minuto en Telefónica a los largo de este fin de semana. Sus equipos han trabajado para reducir en la medida de lo posible el impacto ante el ciberataque informático sufrido el pasado viernes hasta en 179 países y que en España usó como puerta de entrada al gigante de las telecomunicaciones.

De acuerdo con una circular interna a los empleados a la que ha tenido acceso El Independiente, la mayor parte del daño está solventado, pero aún hay que tomar cautelas y faltan ordenadores por limpiar, algunos de los que estaban en manos de trabajadores fuera de las oficinas en el momento del ataque.

Según asegura la compañía en la comunicación remitida esta misma mañana a sus trabajadores del Distrito Telefónica de Madrid, la situación está «totalmente controlada y monitorizada», de forma que desde ayer (fue festivo solo en la capital de España), el resto de las plantillas han vuelto a trabajar con «normalidad». Eso quiere decir que «todos los equipos informáticos que se dejaron en el puesto de trabajo han sido verificados».

Pero quedan ordenadores de Telefónica en cuarentena

Dicho de otro modo, para aquellos trabajadores a los que les saltó el pantallazo pidiendo el rescate de sus datos en plena oficina, la situación está controlada. Sin embargo, la compañía admite que aún quedan terminales por revisar: «En caso de que te hayas llevado el ordenador a casa, no lo enciendas hasta que sea verificado por un técnico en tu puesto de trabajo», señala.

Además, Telefónica ha desplegado en todas las plantas de su Distrito a trabajadores de microinformática para solucionar dudas y consultas de sus empleados y prevé que algunos de los servicios sigan funcionando, de momento, «exclusivamente vía correo electrónico».

Por último, Telefónica asegura que, gracias al trabajo llevado a cabo por sus equipos a lo largo del fin de semana, la vuelta al trabajo está siendo «transparente, ordenada y bajo total normalidad».