La reforma de la estiba que liberaliza el sector de carga y descarga de mercancías en los puertos ha sido aprobado. A la segunda, por la vía del real decreto, tras un primer fracaso del Gobierno en marzo. 173 votos a favor, 164 en contra y la trascendental abstención de los ocho diputados del PDeCat, el partido que ha facilitado la aprobación de la medida.

El debate ha sido tranquilo para el ministro de Fomento Íñigo de la Serna y se ha ido calentando al final: varios estibadores presentes en el hemiciclo han sido expulsados hasta que todos los invitados se han marchado en medio de acusaciones al Gobierno. El Congreso ha estado semi vacío durante el debate y solo se ha ido llenando a medida que se acercaba la votación.

La discusión se ha ido calentando: «Señorías, he escuchado cuatro o cinco exabruptos que creo que van en contra del reglamento. Revisaré el diario de sesiones luego y lo comprobaré», ha amenazado la presidenta de la Cámara, Ana Pastor, a los diputados de UP. Poco después, el portavoz del Grupo Popular, Rafael Hernando, ha anunciado que pedirá «medidas disciplinarias» ante el «espectáculo tan lamentable» que a su juicio iba dirigido a «intentar intimidar a un diputado».

De la Serna ha destacado que la voluntad de Fomento era que hubiera la «máxima negociación», pero con la férrea obligación de acatar las órdenes de la Comisión Europea. «No podemos cumplir cuando nos venga en gana una sentencia. Hay que dar seguridad jurídica y continuar en la senda de la competitividad», ha subrayado el ministro.

«Desde hace semanas los contactos con los sindicatos quedaron congelados», ha cargado Félix Alonso, de Unidos Podemos. El ejemplo está en el reglamento que cuelga en el real decreto que hasta ayer no se hizo público. Patronal y trabajadores llegaron a un acuerdo y ustedes nos traen un refrito».

«Hoy volvemos aquí dos meses después a debatir lo mismo. Hoy me ha sorprendido el ministro: no ha nombrado apenas la palabra multa», ha ironizado el socialista César Ramos, cuya bancada ha votado en contra. «Hay algo que me preocupa: el ministro hoy va a dormir bien, porque su preocupación era aprobar era el real decreto. Pero, ¿cómo van a dormir los trabajadores si este decreto no garantiza los puestos de trabajo?», ha agregado el del PSOE. El ministro ha tenido un debate cómodo y se le ha visto con el móvil en la mano mientras era interpelado.

Apoyo del PDeCat

El titular de Fomento también ha garantizado que las ayudas comprometidas al sector (120 millones) «se van a extender al periodo transitorio». Y varias veces se ha referido al mantenimiento del empleo que recoge el real decreto.

El PP se jugaba el esperpento de una segunda derrota en sus planes de liberalizar el sector de la estiba y por eso ha alabado al PDeCat catalán de Artur Mas, con el que el Gobierno lleva años enfrentado. En esta ocasión el PP ha aceptado cinco enmiendas de la antigua Convergència, lo que le ha valido los reproches de los detractores de la reforma. ERC, que cargó contra la medida del Gobierno, evitó referirse al papel de su socio en Cataluña con JxS.

Cambio de Ciudadanos

El diputado de Ciudadanos Fernando Navarro ha tenido que defender el giro de su partido, que rechazó el primer real decreto en marzo. Hizo una cronología y argumentó que el primer decreto hablaba de «despidos generalizados». «No estamos ante la reconversión de una mina que va a desaparecer. Aquí queremos que el empleo crezca, y por eso no solo la reforma es por la multa ni porque lo dice Bruselas sino para competir y crecer».

Alonso, de UP, ha tildado el giro de la formación de Albert Rivera como de «cambio de cromos naranjas». Y ha defendido las cifras de negocio actuales del sector sin la reforma, en positivo, así como la buena labor de los trabajadores estibadores. Otra de las intervenciones destacadas ha sido la de Oskar Matute, de Bildu. «Todavía hoy nos escandalizamos porque en el puerto del Pireo en Grecia está en manos chinas con estibadores trabajando en condiciones de esclavitud», ha advertido Matute. «Ya veremos mañana aquí».

Posible multa

Al terminar la votación, el ministro ha dicho que España tratará de evitar la primera parte de la multa impuesta por el Tribunal de Justicia de la UE, la cual el Gobierno ha ido devengando. «En la anterior votación teníamos un escrito de la Comisión Europea diciendo que solicitaría la anulación del primer tramo de la sanción. Ahora no lo tenemos, pero trataremos de que así sea», ha informado de la Serna.