Las patronales CEOE-Cepyme y los sindicatos CCOO y UGT no prevén volver a reunirse para tratar de cerrar el pacto de salarios para 2017. Han llegado a este punto después de no haber logrado alcanzar un acuerdo casi seis meses después del plazo previsto, a finales de 2016.

Eso no quiere decir que pacto se haya dado por perdido, pero sí que la situación está enconada y que el desenlace, en forma de acuerdo o no, se sustanciará en breves fechas.

Por el lado de los sindicatos, se remitirá previsiblemente esta semana una última propuesta de acuerdo, como adelantó El Independiente. Sin embargo, aunque las centrales lanzaron la pasada semana un ultimátum llamando a los empresarios a convocar la mesa de negociación, la falta de respuesta de estos ha hecho que ya no esperen dicha convocatoria.

El secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, confirmó este lunes, durante una rueda de prensa para presentar el 11º Congreso Confederal de la organización, que tendrá lugar a finales de junio, que, de la mano de UGT, enviaría una «última propuesta» sobre salarios a CEOE para acordar la política salarial para 2017.

Acto seguido admitió que «a partir de ahí no hace falta que (los empresarios) convoquen». «Con una llamada de vuelta sabremos si habrá acuerdo o no», añadió.

Estas palabras de Toxo, que sonaron a desenlace, no son casuales, puesto que el sindicato se adentra ya en la recta final antes del Congreso Confederal y es su ánimo dejar cerrada la cuestión de los salarios antes de iniciar este proceso, que le llevará a cambios sustanciales a nivel interno.

No obstante, de cara al público, tanto empresarios como sindicatos han apostado por cerrar el acuerdo cuanto antes y evitar llegar aún más lejos que en 2015, cuando la firma se estampó un 8 de junio.

Los empresarios ya no quieren reunirse más

Y no habrá, en principio, más reuniones porque a la patronal, en quien depositan los sindicatos la responsabilidad de una eventual convocatoria, no están por la labor.

Fuentes próximas a las negociaciones han relatado que en la Junta Directiva del pasado miércoles, el presidente de la organización, Juan Rosell, ya conocedor del ultimátum de los sindicatos, expresó ante la cúpula empresarial su disponibilidad para acudir a nuevas reuniones, «si ellos (por los sindicatos) convocan».

Las mismas fuentes explican que la propuesta salarial de CEOE se considera «razonable», después de varias modificaciones y que, si pudiera variar, esto solo afectaría a la parte baja de las horquilla de posibles subidas, pero no a los máximos.

Los empresarios han pasado de proponer una banda desde la congelación salarial a subidas del 2%, a plantear incrementos entre el 1% y el 2%, con un 0,5% adicioonal en función de la productividad. Por su parte, los sindicatos no se han movido de su propuesta de revisiones entre el 1,8% y el 3%. En CEOE se plantean pues un incremento en la parte baja de la horquilla hasta el 1,2%.

Sin embargo, buena parte del problema radica en las cláusulas de revisión salarial que quieren introducir en el pacto salarial los sindicatos. Estas cláusulas se incluyen en cada vez menos convenios para garantizar subidas de sueldos hasta el IPC en caso de que este supere el incremento pactado.

Fuentes de la patronal insisten en que esa cuestión no cabe en su propuesta porque plantea problemas de «seguridad jurídica», en tanto que un empresario no puede planificar su negocio en función de variaciones de precios que desconoce. Esta por ver si en esa última propuesta, los sindicatos mueven ficha en relación con las cláusulas de garantía.