El pequeño grupo que ha puesto patas arriba el sector de las renovables y que ha reventado las dos subastas de potencia verde organizadas por el Gobierno puede volver a hacerlo. El Ministerio de Energía pretende lanzar otra megasubasta en apenas dos meses, y Forestalia estudia volver a presentarse. En las dos anteriores pujas la compañía aragonesa se ha adjudicado 1.500 megavatios de eólica –lo que le ha colocado con dos golpes de mano como el sexto mayor productor eólico del país-, pero ahora su objetivo puede acabar siendo otro.

Forestalia aún no tiene una decisión definitiva sobre si presentará ofertas en la próxima subasta, para eso primero tiene que conocer todos los detalles del proceso que aún no ha desvelado el Gobierno. Pero si lo hace, sus planes pasan por lanzar propuestas para sumar a la compañía proyectos fotovoltaicos, según explican a El Independiente fuentes del grupo.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, anunció ayer una nueva subasta que se celebrará en el plazo de uno o dos meses. La potencia en liza será otra vez de 3.000 MW renovables para instalaciones que entrarán en funcionamiento en 2020. Fuentes del Ejecutivo apuntan que se trabaja en “mejoras” en las bases del proceso para que pueda entrar entre los ganadores toda la potencia fotovoltaica que quedó fuera en la anterior subasta.

En el proceso de la semana pasada, la eólica se llevó 2.979 MW del total de 3.000 subastados, y la fotovoltaica sólo logró 1 MW. En los mentideros del sector energético se da por hecho que en la nueva subasta la energía solar será la que se lleve el grueso de la potencia en juego. Y es en este contexto en el que Forestalia pretende ahora crecer en la fotovoltaica si los detalles del nuevo proceso lo hacen viable.

Ahora mirando al sol

El grupo aragonés, comandado por Fernando Samper, está a la espera de conocer las condiciones de los pliegos de la próxima subasta para tomar una decisión definitiva. De momento, Forestalia aún le queda un largo proceso de digestión de los 1.500 megavatios eólicos que se ha adjudicado, para los que aún debe cerrar de manera definitiva su financiación e iniciar los trámites para su construcción.

Desde Forestalia se apunta que la compañía podría seguir creciendo con nueva potencia eólica si los proyectos subastados tuvieran un mayor plazo que los anteriores para estar en marcha. Sin embargo, en el sector se da por hecho que el Ministerio de Energía exigirá de nuevo que las instalaciones estén en funcionamiento en 2020.

Así que la compañía, si finalmente acude a la subasta, lo hará para sumar potencia solar. «Estudiaremos las bases cuando se hagan públicas. Si vamos, casi seguro que no será para crecer en eólica y apostaremos por la fotovoltaica», indican fuentes de la compañía.

Tras cuatro años de sequía total por la moratoria renovable, el Gobierno ha celebrado en apenas año y medio dos subastas de nueva potencia limpia. En ambas, Forestalia arrasó gracias a sus precios de derribo y al tamaño de las ofertas presentadas. En la primera, en enero de 2016, la compañía se adjudicó 300 de los 500 MW eólicos en liza y 108 MW de los 200 MW de biomasa. Y en la puja de la semana pasada, Forestalia se quedó con 1.200 MW eólicos del total de 3.000 que se licitaron.