El Banco de España cree que la recuperación de la rentabilidad «es un reto» que debe afrontar la banca española, algo que, en su opinión, exige aumentos adicionales de eficiencia, a los que podría contribuir «una cierta consolidación adicional» y «la exploración de fuentes alternativas de recursos».

Así lo considera el Banco de España en su Informe Anual de 2016 publicado hoy, en el que alerta de que, a pesar de la situación de solvencia que registran las entidades de crédito españolas -que superan los mínimos requeridos-, su reducida rentabilidad «es un elemento de vulnerabilidad para la economía».

El regulador cree que la baja rentabilidad de la banca «es un elemento de vulnerabilidad para la economía»

En su informe, el organismo ha explicado que en 2016, el resultado consolidado de las entidades de crédito españolas descendió un 21%, mientras la rentabilidad sobre los fondos propios se situó en el 4,3%, un nivel reducido e inferior en 1,3 puntos porcentuales al de un año antes, recoge Efe. 

Para el Banco de España, la caída de la rentabilidad desde el inicio de la crisis se debe, sobre todo, al menor volumen de actividad y al aumento de la morosidad.

No obstante, más recientemente, el factor clave es la reducción de los márgenes unitarios, un hecho al que se ha unido también el aumento de los costes para hacer frente a los litigios legales.

Tal y como añade el organismo, desde 2007, el margen de intermediación del negocio en España de las entidades financieras se ha reducido un 24%, debido, sobre todo, al menor volumen de actividad y al aumento de la morosidad.

No obstante, desde comienzos de 2015, las mayores dificultades para conseguir disminuciones adicionales del coste del pasivo y la escasa recuperación del crédito han hecho que el descenso de los márgenes unitarios por volumen de activo pasara a ser el determinante fundamental de las reducciones posteriores en los ingresos netos por intermediación de las entidades españolas.

De este modo, el actual contexto de tipos de interés muy reducido, un volumen de actividad nueva todavía limitado y la presencia de un volumen significativo de activos improductivos, suponen un reto para la recuperación de la rentabilidad del sector, insiste el Banco de España.

El endeudamiento, en el punto de mira

Por otro lado, en su informe, el organismo advierte del elevado endeudamiento de la economía española, que supone, a su parecer, una «vulnerabilidad ante eventuales aumentos adicionales de los tipos de interés».

Y ello, pese a varios años de intenso ajuste tal y como precisa el Banco de España, para quien la moderación de los costes financieros de los últimos años ha tenido un efecto muy relevante sobre las rentas de hogares, empresas y administraciones públicas.

«Los cambios en los costes de financiación tienen un impacto directo sobre las rentas privadas y públicas y, por tanto, en la posición financiera de la nación», manifiesta el organismo, para quien el descenso de los tipos de interés «ha contribuido de forma muy significativa a impulsar las rentas de los distintos sectores de la economía española».

Concretamente, se estima que el impacto medio anual que ha tenido el descenso de los tipos de interés entre 2008 y 2016 sobre la carga financiera neta ha sido del 1,7% de la renta bruta disponible media de los hogares; del 7,9% del excedente bruto de las empresas no financieras; y del 0,4 % del PIB en el caso de las administraciones.

«Un eventual escenario de subidas de los tipos de interés tendría un impacto contractivo sobre las rentas de los distintos sectores», concluye el Banco de España