Las empresas siguen dando el aprobado a la polémica reforma laboral de 2012 agarrándose a la evolución del empleo desde 2014 y, sobre todo, a los buenos datos de contratación del mes de abril. Por ello, insisten en profundizar en esa transformación del mercado laboral. Sin ir más lejos, el Círculo de Empresarios ha vuelto sobre sus pasos este miércoles para desplegar con ese objetivo, una batería de medidas que resuenan ya como un mantra.

Sin embargo, algo ha cambiado en la actitud de los empresarios. A estas alturas de Legislatura, con un Parlamento dividido, asumen que sacar adelante nuevas reformas de calado es prácticamente imposible. Al Gobierno de Mariano Rajoy le costó una huelga general esa reforma laboral que pudo aprobar gracias a su mayoría absoluta. Así es que, en las actuales circunstancias, con un PSOE en pleno viraje a la izquierda, las cosas no serían más fáciles.

Sin dar nombres, el presidente del Círculo de Empresarios, Javier Vega de Seoane, ha lamentado que los principales partidos políticos están inmersos en «batallas internas y no tienen tiempo» para dedicarse a sacar adelante las leyes necesarias para apuntalar el crecimiento y el empleo, pese a que «para eso se les paga, aunque sea poco».

«España se va a quedar sin las grandes reformas», ha advertido durante la presentación del informe Barómetro de los Círculos 2017, elaborado por el Círculo de Economía, el Círculo de Empresarios y el Círculo de Empresarios Vascos.

Por ello, los empresarios insisten en dicho documento en su demanda de alargar la duración del periodo de percepción de las prestaciones y subsidios de desempleo en el caso de parados de larga duración (tasa de paro del 54,3%) y jóvenes (41,5%), y siempre condicionándolo a la aceptación de ofertas de trabajo o de formación.

Vega de Seoane ha explicado a este periódico que las empresas no son partidarias per se de una medida así, pero creen que «no queda otra» si se quiere seguir sosteniendo a estos colectivos de desempleados, a la vista de que no se podrá profundizar como persiguen en la reforma laboral para, según defienden, acelerar la creación de empleo.

Las reformas en el tintero de los empresarios

Las reformas que los empresarios creen que no podrán desarrollar, al menos en el corto y medio plazo, tienen que ver con una mayor flexibilidad interna en las empresas y con una reducción del coste del factor trabajo, fundamentalmente.

Solicitan, por ejemplo, simplificar las modalidades de contratación a tres, tanto a tiempo parcial como completo: indefinido, temporal por necesidades empresariales, y de formación. También equiparar las indemnizaciones por despido entre temporales e indefinidos, reduciendo sus costes, para reducir la dualidad del mercado laboral; promover una mayor movilidad funcional de los trabajadores dentro de las empresas o implantar la ya conocida como ‘mochila austríaca’, cuestión esta última que, en cambio, ha logrado colarse en el último convenio colectivo del sector asegurador.

Salarios ligados a productividad

En materia salarial, Vega de Seoane ha defendido que «España no puede tener una estrategia de salarios bajos». «Sería un grave error, también desde el punto de vista moral porque España es un país rico; debemos poder pagar salarios razonables, mejores que los de ahora», ha añadido.

Dicho esto, ha señalado que las mejoras salariales pasan por poder vender bienes y servicios con mayor valor añadido, más caros, para poder revertir las ganancias en las retribuciones, y ha asegurado que «esto no se hace de un día para otro». Por ello, hasta que esto sea posible a través de mayor inversión en formación o innovación, el presidente del Círculo de Empresarios ha apuntado que no se pueden hacer subidas salariales que sobrepasen las ganancias de productividad.