Nuestras casas se van de rebajas, Precios Bomba, Estrena casa estrena vida. Detrás de tales latiguillos comerciales, en los dos últimos años se han lanzado campañas y campañas de la gran banca con promociones de miles de viviendas por toda España. Se anuncian hogares a bombo y platillo con descuentos imposibles de hasta el 70%: Bankia, Santander a través de Altamira, BBVA con su inmobiliaria Anida o el ya extinto Banco Popular vía su filial Aliseda. Se aprovecha hasta el Black Friday. Pero ¿estamos ante gangas o más bien ante un problema para las entidades financieras?

“Los departamentos de marketing de los bancos trabajan muy bien”, dice una fuente del sector que pide el anonimato. “Se han dado cuenta de que gritando las rebajas se atrae a más gente. El problema es que los descuentos que airean no suelen ser reales, por no decir que no lo son nunca, y el valor real de esas viviendas es menor”. “Se basan en el precio de tasación, desactualizado durante la crisis porque normalmente fue calculado en 2007 o 2008”, añade. “¿O acaso alguien vendería su casa con descuentos tan grandes a día de hoy, superado lo peor de la recesión?”.

Hay viviendas, es cierto, que se repiten en los catálogos de las sucesivas promociones, síntoma de que el  banco no termina de lograr la transacción con algún particular. Y no es difícil comprobar cómo el precio por una misma casa en las páginas web que lanzan periódicamente los bancos coincide con el que se refleja en portales inmobiliarios como Idealista o Fotocasa. Las trampas afloran al rascar el barniz de los descuentos bancarios.

El precio de una vivienda es igual en la web del banco que en Idealista

La banca tiene un problema considerable; concretamente, un problema de 70.000 millones de euros, que es el valor del ladrillo tóxico en los balances de las entidades que cotizaban en el Ibex 35 al cierre de 2016: Santander, BBVA, Caixabank, Popular, Sabadell, Bankia y Bankinter. Eso sin contar con los ingentes activos inmobiliarios en posesión de la Sareb, el banco malo abonado a las pérdidas millonarias en contraste con sus abultados salarios. Y también hay que sumar el ladrillo de la banca que no cotiza en el Ibex que no acabó en manos del banco malo: por todos elementos lo más probablemente es que la exposición de la banca se sitúe a día de hoy por encima de los 100.000 millones, según apuntan varios expertos.

Vivienda promocionada por una entidad en la ciudad de Almería.

Vivienda promocionada por una entidad en la ciudad de Almería.

El líder de la exposición inmobiliaria al término del pasado ejercicio era el Banco Popular, desaparecido el 7 de junio, con casi 17.000 millones de euros: su rescate por parte del Santander convierte a la sociedad que preside Ana Patricia Botín en la más expuesta al ladrillo tóxico tras la absorción con el 40% de este tipo de activos en sus balances.

La exposición inmobiliaria de la banca del Ibex era de 70.000 millones en 2016

“Cada vez que surge una nueva promoción agresiva me viene a la cabeza el problema que tienen los bancos con los activos inmobiliarios”, indica José Antonio Pérez Ramírez, director de la Cátedra Inmobiliaria del Instituto de Práctica Empresarial (IPE). “Si cualquiera de los grandes bancos tuviera que amortizar esos activos hoy, entraría en concurso de acreedores”.

En Sareb puntualizan que ellos no venden con descuentos, sino que la oferta comercial es a precios de mercado. “El mercado inmobiliario es especialmente heterogéneo por lo que hay que ser prudente a la hora de hablar de expectativas”, explican en el banco malo. “Vale que se está produciendo una reactivación y que se observa un crecimiento de precios en zonas concretas donde falta producto, como Madrid, Barcelona o Valencia” y también “en regiones más periféricas y que registran menor presión en los precios”. La Sareb se extinguirá en 2027, cuando consiga liquidar su stock de viviendas y suelo.

La burbuja del ladrillo solo afecta a puntos muy concretos, como Madrid o Barcelona

Varios promotores localizan una mini burbuja inmobiliaria en puntos muy concretos de España: Madrid y parte de su periferia, Barcelona, Málaga y la Costa del Sol y ciertos lugares del litoral Mediterráneo. Lo demás sigue siendo un erial, con apenas variación en el valor, llegándose a dar hasta bajadas de precio puntuales en función de la (escasa) demanda. “Los pisos que ofertan las entidades no son muy solicitados”, razona Beatriz Hernández de la agencia M34. Hernández trabaja exclusivamente con viviendas en el centro de Madrid y su negocio es radicalmente distinto. “En la capital, obviamente, hay cada vez más y más demanda porque vive más gente, hay un boom turístico y las personas con ahorros quieren invertir a futuro en una vivienda que no se deprecie”.

Galería de un piso ofertado en A Coruña.

Galería de un piso ofertado en A Coruña.

“Noto desesperación por vender”, dice una fuente relacionada con la Sareb y las agencias. “Las casas no están en los mejores sitios. Se indican características que las viviendas no tienen. Y veo más y más campañas con nombres rimbombantes”. Otra persona consultada que pide no revelar su nombre cree que “los chollos se encontraban al principio de la crisis”. “La única manera de comprar gangas es estando bien informado”.

Los pisos de las entidades no son precisamente los más demandados”

“La demanda está muy atomizada. La gente va teniendo mejores empleos y capacidad para comprar. Pero sigue siendo muy sensible a las hipotecas”, dice Pérez Ramírez, del IPE. “Los bancos juegan con la mercadotecnia y aseguran vender barato cuando no es así. Mi opinión es que los tontos en España desaparecieron hace mucho tiempo”.