Una protesta formal presentada por Clece, filial de ACS, ha paralizado el contrato licitado por Renfe para la prestación de servicios de atención e información en las estaciones. Se trata de una adjudicación de 66,5 millones durante dos años con posibilidad de prórroga, según las bases del contrato publicitado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el pasado 8 de abril.

La noticia ha sido confirmada por este medio a través de conocedoras del asunto y por portavoces del operador público. La licitación se ha efectuado en dos lotes. Para la filial de ACS, «al menos uno de los lotes del concurso no cubre los costes laborales». Ni Clece ni Renfe han realizado declaraciones al respecto. Ahora todo está en manos del denominado Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales, una suerte de órgano de arbitraje que depende del Ministerio de Hacienda. 

Hacienda arbitrará el conflicto entre ACS y Renfe

Las empresas en liza -hasta ocho- podían presentarse tanto para uno de los lotes como para ambos. De pujar por los dos lotes, las compañías interesadas podían hasta el 18 de abril presentar una oferta que integrara ambos servicios y realizar una oferta más económica para Renfe Viajeros. Esa parece ser la vía adoptada por Clece, según varias personas.

La fecha límite para la adjudicación vence el próximo 30 de junio, por lo que existe cierto nerviosismo en Renfe Operadora sobre la prestación del servicio dentro de una semana: hay quien apunta a una prórroga hasta que se dilucide la denuncia de ACS. Hasta la fecha los servicios licitados los prestaba Ilunion Facility Services, que pertenece a la Fundación ONCE.

El límite para adjudicar el servicio vence el 30 de junio

Las labores de los servicios de tierra versan fundamentalmente en el servicio de control de accesos, una prestación que afecta fundamentalmente a los trenes de alta velocidad y algunos de larga distancia y que consiste en inspeccionar los equipajes mediante rayos x en la cinta transbordadora; también abarca los puntos de información y orientación al cliente en las estaciones -gestionadas por Adif-, además de la megafonía; y las Salas Club, espacios con autoservicio de cafetería y lectura en las terminales de tren.

Este contrato de 66,5 millones no afecta a todas las estaciones. El primer lote incluye estaciones adscritas a la Gerencia de servicios comerciales Sur, a las terminales de Madrid y a la Oficina Posventa y Atención Caracola 5, igualmente de Madrid. Las estaciones que aparecen en los pliegos son Madrid Chamartín, Madrid Atocha, Algeciras, Cádiz, Ciudad Real, Córdoba, Granada, Huelva, Málaga María Zambrano, Puertollano, Sevilla Santa Justa, Toledo, Antequera y Jerez de la Frontera.

Clece (ACS) alega que el importe del contrato no cubre los costes laborales

El segundo lote abarca estaciones adscritas a las gerencias de servicios comerciales este, transversales, norte y nordeste y su coste estimado asciende a 32,2 millones de euros.

Trabajadores de servicios de atención en tierra ya secundaron paros y huelgas desde el pasado 16 de marzo. Concretamente, empleados contratados por Ferrovial Servicios (y no por la Fundación ONCE). El motivo fue la exigencia de una subida salarial «proporcional al volumen de trabajo» y mejoras en las condiciones. Una protesta que coincidió con otro conflicto todavía abierto, el servicio a bordo de los trenes, con 3.000 trabajadores.