El Gobierno prepara un nuevo recorte de la retribución que reciben las energías renovables. Y, en principio, lo conseguirá sin necesidad de mover un dedo. Y es que si el Ministerio de Energía no actualiza las condiciones de la rentabilidad razonable que perciben las instalaciones renovables antes del 31 de diciembre de 2019, previsiblemente esa rentabilidad sufrirá un recorte que prácticamente la dejará a la mitad. Un hachazo que se traduciría directamente en una rebaja del recibo de luz que pagan los consumidores de entre un 5 y un 10%, según ha desvelado este miércoles el ministro Álvaro Nadal en el Congreso.

La normativa vigente reconoce a las energías verdes una rentabilidad razonable que actualmente está fijada en un 7,39% para las instalaciones que ya estaban en marcha antes de la reforma eléctrica de 2013, esto es, la inmensa mayoría de las plantas que hoy funcionan en el país. Una rentabilidad que es el resultado de la suma de la rentabilidad media del bono español más otro 3% más.

Actualmente el precio de la deuda español es muy inferior al del momento en que se aprobó el nuevo sistema de ayudas para las renovables. Así que si el Gobierno no actualiza los términos para calcular la rentabilidad razonable de las renovables, el resultado de sumar la media del bono a 10 años de los dos años previos más ese 3% adicional conllevaría un desplome de las ayudas. Según algunas fuentes, y a la espera de ver cómo evoluciona la cotización del bono en los próximos años, podría implicar una rebaja desde el 7,39% que reciben hoy las plantas hasta el entorno del 4%.

«Lo supedito todo a bajar la luz»

El ministro de Energía, Álvaro Nadal, ha defendido cumplir la normativa tal y como está hoy fijada, y por tanto no revisar los criterios para mantener la rentabilidad que se garantiza a las plantas renovables. «Eso implicaría bajar el recibo de la luz entre un 5 y un 10% a los consumidores», ha subrayado. «Algunos de ustedes», ha dicho a los diputados de la Comisión de Energía del Congreso, «creen que no se debe aplicar la norma y ligar la retribución al bono español. No es nuestra opinión. Nuestra postura es que es mejor que en su día baje entre un 5 y un 10% la electricidad».

«Ténganlo claro», ha espetado Nadal a los miembros de la Comisión, «lo supedito todo, todo, a que las familias y empresas paguen lo menos posible por la electricidad».

El Ejecutivo prepara así un nuevo hachazo a la retribución de las energías limpias. El Gobierno puso fin al sistema de primas que recibían las plantas renovables por la energía producida y lo sustituyó por un nuevo modelo que garantiza una rentabilidad razonable a los proyectos. El cambio supuso un fuerte recorte de la retribución de las renovables, de en torno a 2.000 millones al año (las ayudas pasaron de los 9.000 a cerca de 7.000 millones anuales).

Ahora el Ministerio de Energía quiere rebajar de nuevo la retribución, y lo hará cumpliendo a rajatabla los criterios fijados con la reforma energética y sin retocar los términos para mantener la rentabilidad que ahora reciben las instalaciones verdes. Nadal confirma sus planes de ahorro para las energías verdes en un momento en que el Gobierno promueve subastas de nueva potencia renovable y que en la última de ellas se consiguió adjudicar todos los nuevos proyectos al máximo descuento, lo que implica que no recibirán primas, sino sólo el precio del mercado eléctrico (salvo en el caso de que se desplome la cotización, que se abonaría un complemento).

El éxito de la subasta celebrada el pasado mayo (en la que las ofertas de las empresas triplicaron la potencia en liza, de 3.000 megavatios) ha llevado al Ministerio a convocar una nueva puja que finalmente se celebrará el próximo 26 de julio, según ha confirmado Nadal. En la nueva subasta, en principio, se licitarán de nuevo 3.000 MW, pero se quitarán los topes y se aprobarán todas las instalaciones que empaten por precio con la última de las ofertas adjudicatarias.