Santander ha reorganizado su estrategia comercial y busca “clientes más vinculados y de mayor calidad”, en el marco de su ‘Mundo 123’. Como consecuencia, más de 600.000 cuentas bancarias -muchas de ellas inactivas- salieron de la entidad en el último año, mientras ING, líder online, captó 281.469 en el mismo periodo. Por su parte, BBVA disparó su cifra de contratación de estos productos de ahorro en más de dos millones, gracias la adquisición de Catalunya Caixa, según datos de la Asociación Española de Banca (AEB).

La entidad que preside Ana Botín perdió el año pasado 606.475 cuentas, una cifra que equivale al 8% de las totales, pese al impulso que está dando a la ‘estrategia 123’. Concretamente, el número de cuentas de ahorro descendió en 918.721 unidades, hasta 3,9 millones. Este llamativo desplome se compensa parcialmente con el repunte de las cuentas corrientes en 312.246 unidades, hasta 2,79 millones. En total, la entidad tiene 6,6 millones de cuentas, según consta en los anuarios de la patronal de la banca.

El banco de origen cántabro, que recientemente ha adquirido Popular, también ha visto caer su número de depósitos en el último año, en 127.212, hasta 333.268 imposiciones a plazo fijo.

Santander ha revisado el catálogo de productos, cerrando cuentas inactivas y aumentando la vinculación del cliente

El retroceso de Santander en cuota de mercado de productos de ahorro a la vista responde a una reorganización comercial y revisión del catálogo de productos, explican desde la entidad. “Cuando se lanzó la Cuenta 123 se hizo una revisión de las cuentas inactivas y sin saldo; se limpió el catalogo. Además, en el contexto actual, ya no se abren apenas cuentas de ahorro, sino corrientes”, señalan.

“La estrategia 123 nos permitió incrementar en 2016 los clientes vinculados un 32%. Alrededor del 50% de la actividad comercial procede de clientes 123, especialmente en hipotecas (70%), tarjetas (53%), consumo (50%) y seguros (50%). Todos estos productos generan una alta vinculación del cliente. Por tanto, mejora la productividad y el perfil de riesgo de los clientes”, aseguran desde la entidad.

El año pasado, la estrategia 123 ya contaba con dos millones de clientes y se captó medio millón de nóminas procedente de otras entidades, añaden.

Por su parte, ING, banco líder en Internet, elevó su número total de cuentas en 281.000 en 2016: 257.591 son cuentas corrientes y el resto de ahorro. La entidad naranja suma en total 4,7 millones de cuentas con ahorro a la vista.

Entretanto, BBVA disparó en 12 meses el número de cuentas de clientes, gracias a la integración de CatalunyaCaixa. Siempre según las cifras de la AEB, la entidad que preside Francisco González cerró 2016 con 9,6 millones de cuentas de ahorro y corrientes, de las que 2,1 millones llegaron en el último ejercicio.

Sabadell también está entre los bancos que amplía su base de clientes y se refleja en el incremento de los productos de ahorro. En 2016, registró un repunte del número de cuentas de 258.000 unidades, hasta 5,8 millones.

También crece, pero con avances más discretos, Bankinter. Entre 2015 y 2016, formalizó 49.339 nuevas cuentas corrientes, al tiempo que cayó el número de las de ahorro en 502 unidades. En total, la entidad que lidera María Dolores Dancausa controla 806.101 cuentas.

El producto estrella de Botín, en el punto de mira

A mediados de de 2015, Santander anunció a bombo y platillo un giro en su política comercial en España con el lanzamiento de la Cuenta 123, cuyo objetivo era aumentar el número de clientes vinculados. La cuenta ofrece, entre otras ventajas, una rentabilidad del 3% para saldos a partir de 3.000 euros, con un máximo de 15.000 euros; un 2% si se mantiene en la cuenta un saldo de entre 2.000 y 3.000 euros; y un 1% para saldos entre 1.000 y 2.000 euros.

Además, devuelve en efectivo entre el 1 y el 3% del importe de los recibos de gastos del hogar (agua, luz, teléfono) y seguros, gastos de educación (colegios, guarderías, universidades), ONGs y gastos en impuestos locales y seguros sociales, con un máximo de 110 euros mensuales en devoluciones.

A finales del mismo año, lanzó una cuenta similar ideada para pymes y autónomos con ingresos trimestrales superiores a los 9.000 euros.

En febrero del año pasado, la entidad cambió la política de la Cuenta 123, exigiendo mayor vinculación. Para poder beneficiarse de los descuentos y la remuneración, obligó a los clientes a contratar un pack de tres tarjetas (débito, crédito y revolving) con una comisión mensual de tres euros al mes, cuando, hasta ese momento, la contratación era opcional.

España no fue el único mercado en el que la entidad modificó las condiciones iniciales de la cuenta. En noviembre del año pasado, la filial británica anunció una rebaja en los intereses que abonaba al 1,5%. Hasta ese momento, el banco remuneraba el ahorro por tramos: un 1% para clientes con al menos 1.000 libras en cuenta, un 2% para los que tuvieran al menos 2.000 y el 3% para los mantuviesen un saldo de 3.000 libras o más.