El Ministerio de Empleo es la segunda instancia pública que más estadísticas maneja después del Instituto Nacional de Estadística (INE). El Gobierno es muy consciente de ello y ha creado una nueva Dirección General en el departamento que dirige Fátima Báñez, a modo de unidad de Big Data, para optimizar el uso de la ingente cantidad de datos e información que, por ejemplo, tiene sobre los españoles la Seguridad Social. El objetivo último es afinar las estadísticas y, con ellas, las políticas de empleo y las ayudas públicas.

Se trata de la Dirección General de Estadística y Análisis Sociolaboral, según recoge el Real Decreto correspondiente publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) del pasado sábado. De acuerdo con el texto, su creación responde a la necesidad de integrar en un solo órgano directivo toda la extensa y compleja actividad estadística que gestiona el Ministerio de Empleo y que en la actualidad se encuentra dispersa en diversas unidades y organismos del departamento.

Junto a ello, la nueva Dirección General realizará también tareas de análisis de la información estadística, y de otras fuentes de información disponibles, para poder tomar mejores decisiones en relación con las políticas en materia de empleo, Seguridad Social, inmigración y emigración.

Según fuentes del Empleo, de lo que se trata, en resumen, es de  Big Data –la gestión de datos masivos– como lo hacen las grandes empresas aunque con distinto fin. El Gobierno se ha propuesto cruzar y explotar la información disponible no para conocer al consumidor final de un bien o un servicio, sino para, por ejemplo, afinar los perfiles de los trabajadores o los desempleados, y poder después orientar mejor las ayudas dentro del entramado de la protección social.

Esto debería revertir en políticas contra el desempleo más eficaces, con evaluaciones previas y posteriores a su despliegue, en un gasto público más eficiente, en información más transparente para el ciudadanos y la posibilidad de relacionarse en el entorno europeo con información de más calidad.

El ejemplo de la empleabilidad de los parados

Existen ejemplos que evidencian que los actuales registros estadísticos del Ministerio de Empleo son mejorables. Hasta los primeros años de la crisis, las estadísticas mensuales de paro registrado ofrecían información sobre las posibilidades que tenían los desempleados de encontrar un empleo. Sin embargo, el departamento acabó por suprimir esa información ante la poca precisión de la estadística.

Ante este vacío de datos, la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) ha ofrecido recientemente a Empleo una herramienta de perfilado estadístico a partir de los datos cedidos por el propio Servicio de Empleo Público (SEPE), con la que volver ha llevar a cabo de este diagnóstico.

Es hora de poner orden en las ayudas europeas

Además, el Real Decreto publicado en el BOE modifica la estructura del Ministerio de Empleo para mejorar la planificación y gestión de las ayudas europeas. En primer lugar, integra la Unidad Administradora del Fondo Social Europeo en la Secretaría de Estado de Empleo, bajo la responsabilidad de Juan Pablo Riesgo. Esto quiere decir que será su cometido gestionar las ayudas procedentes de la UE en este ámbito.

Esta misma Secretaría de Estado de Empleo se encargará de pilotar una nueva Subdirección General de Programación y Evaluación del Fondo Social Europeo, a la que corresponderá, por ejemplo, el seguimiento de las actividades que se financien con cargo a los recursos de los distintos fondos europeos o la recepción de los ingresos efectuados por la Comisión Europea.

No es este un terreno nuevo para el actual secretario de Estado de Empleo, puesto que fue el propio Riesgo es que se encargó de encauzar el complemento salarial de Ciudadanos para que pudiera figurar ante Bruselas como una política de empleo más vinculada a la Garantía Juvenil y así poder financiarlo con ayudas europeas.