Amazon domina el negocio de los libros. Amazon es un actor predominante en el sector del cloud computing. Amazon ocupa un puesto clave en la industria tecnológica. Y las últimas noticias apuntan a que Amazon aspira a ocupar una posición de liderazgo en el mercado de los comestibles y de la moda.

Amazon es muy grande, no hay duda. La compañía se mueve en bolsa en el entorno de los 1.000 dólares por acción lo que supone una valoración próxima al medio billón de dólares. Pero quizás es demasiado grande. Al menos, esa es la idea que podría estar calando entre los legisladores estadounidenses.

“Estoy apostando a la caída de Amazon hoy, porque he sabido que hay discusiones incipientes y se están considerando investigaciones en las cámaras legislativas en Washintong DC con respecto a una posible oposición antimonopolio a las prácticas de negocio de Amazon, la estrategia de precios y los anuncios de expansión ya realizados”, ha advertido este jueves Douglas Kass, gestor del hedge-fund Seabreze Partners Management, según publica el portal MarketWatch.

“Mi conocimiento es que ciertos demócratas en el Senado han iniciado una investigación muy reciente y preliminar del posible impacto adverso de Amazon sobre la competencia”, ha añadido Kass, quien recalca, no obstante, que se trata de movimientos muy preliminares que podrían quedar en nada.

El crecimiento de Amazon en industrias como las de los comestibles preocupa a los legisladores

Los últimos movimientos de Amazon han generado fuertes incertidumbres en industrias como la de los supermercados. Los operadores principales del sector temen que la entrada de la irrupción de un gigante de la envergadura de la empresa dirigida por Jeff Bezos en su mercado acabe provocando graves disrupciones, provocando un derrumbe de los márgenes y, a la postre, condenando a buena parte de las compañías a una reestructuración que podría poner en riego decenas de miles de empleos.

El crecimiento de la compañía ya ha sido objeto de preocupación para los reguladores a nivel internacional. En la Unión Europea, las autoridades antimonopolio ya se pronunciaron el pasado enero contra el acuerdo que mantenían Amazon y Apple para la gestión en exclusiva del negocio de los audiolibros. Y en Japón, las oficinas del gigante tecnológico fueron registradas en agosto del año pasado por la sospecha de que estaba violando las leyes antimonopolio.

Ahora serían los legisladores de Estados Unidos los que habrían puesto el foco sobre la agresiva expansión de Amazon, según los comentarios de Kass. Un mayor escrutinio que llega precisamente después de que el presidente del Gobierno, Donald Trump, acusara al dirigente de la compañía Jeff Bezos de evadir impuestos, como respuesta a la información publicada por The Washintong Post -propiedad también de Bezos- en la que desvelaba que Trump tiene colgado en sus clubs de golf una elogiosa portada de Time que nunca existió.

Los inversores reaccionaban este jueves con frialdad a los comentarios de Kaas. Los títulos de Amazon restaban a media jornada un descenso en el entorno del 0,5%, frente a los tímidos avances que registraban los principales índices de Wall Street. Precisamente este jueves el grupo ha comunicado que ha batido su récord de ventas durante su Prime Day, con un incremento del 60% respecto al año anterior.