El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha presentado este martes las conclusiones preliminares  tras las últimas visitas realizadas por la institución a España. Entre ellas destacan las relativas al sistema de pensiones y el riesgo que supone el creciente nivel de gasto asociado a las pensiones en el actual contexto de envejecimiento.

En este sentido, el FMI insta a aplicar con “en su totalidad” las últimas reformas de pensiones, aunque admite que el poder adquisitivo de estas irán perdiendo peso frente a los salarios, como una de las vías de garantizar la sostenibilidad del sistema.

Con todo, asegura que “dentro de 30 años la pensión media de un jubilado español en relación al salario medio de la economía (la tasa de sustitución) seguiría estando sobradamente por encima de la media prevista en la UE”.

En cualquier caso, el FMI urge a que, en beneficio de los jubilados presentes y futuros, haya “plena transparencia sobre cómo se consigue la sostenibilidad financiera del sistema de pensiones y las consiguientes implicaciones para la renta de jubilación”.

Alargar la vida laboral

Además, el FMI considera que aún se deben adoptar nuevas medidas. En este sentido, se decanta por seguir incentivando la prolongación de la vida laboral y el ahorro complementario.

Hecho este análisis, el informe elogia la recuperación económica que está experimentando España. En todo caso, señala que todavía quedan algunos retos que es necesario afrontar plenamente para contrarrestar la ralentización del crecimiento que se espera a medio plazo.

Se refiere en primer lugar a la de deuda pública y al desempleo de larga duración, que permanecen elevados, además de al envejecimiento de la población y la aún baja productividad.

Por último, avisa de que aún no se han completado íntegramente el ajuste del sector financiero, ni las reformas adicionales para fortalecer y modernizar “ciertos arreglos institucionales”.

Mejora la previsión de crecimiento

El FMI también ha mejorado significativamente su pronóstico de crecimiento para España, que en 2017 crecerá un 3,1% en vez del 2,6% estimado con anterioridad, subrayando que las medidas adoptadas en el pasado hacen posible que esta expansión sea incluso aún mayor, aunque advierte de que sin más reformas la economía seguirá siendo vulnerable y hay riesgo de que aumente la desigualdad.

«Se prevé que el crecimiento del PIB real sea del 3,1% este año y existen riesgos alcistas gracias al impulso generado por las reformas del pasado de que sea mayor de lo estimado», señalan los técnicos del FMI en su informe anual sobre la economía española, informa Europa Press.

En este sentido, la misión del FMI destaca la «fortaleza» de la recuperación de la economía española, donde el consumo, la inversión y las exportaciones contribuyen a un patrón de crecimiento más equilibrado, mientras la situación del sector bancario ha mejorado y la deuda privada se está reduciendo.

No obstante, la institución internacional advierte de que «sin progresos más decididos en las reformas estructurales y la reconstrucción de amortiguadores fiscales, la economía seguiría siendo vulnerable a ‘shocks’ y corre el riesgo de dejar atrás a algunos segmentos de población».

De este modo, los expertos del FMI subrayan que, a pesar del «impresionante» ritmo de crecimiento y creación de empleo en España, «los retos siguen ahí», señalando la importancia de que sean abordados «completamente» para compensar la moderación del crecimiento que se prevé en el medio plazo, ya que la deuda pública y el paro estructural son todavía elevados, el envejecimiento de la población crea presiones de naturaleza fiscal y la productividad va por detrás de sus socios de la UE.

Subir los impuestos

En su análisis, los expertos del FMI apuntan que el entorno económico positivo hace del periodo actual un buen momento para reducir las vulnerabilidades fiscales del país, cuya ratio de deuda pública cercana al 100% deja poco margen a la política fiscal a la hora de hacer frente a potenciales sacudidas, mientras las dinámicas de envejecimiento de la población apuntan a un sensible incremento del gasto a medio plazo.

De este modo, la misión del FMI considera que el margen para más medidas estructurales tiene que ver con la recaudación, aunque apunta que serían de ayuda reformas encaminadas a mejorar la eficiencia del gasto.

En este sentido, los técnicos de la institución reiteran la necesidad de que España suba la recaudación por IVA reduciendo los productos que se benefician de tasas reducidas del impuesto, lo que ofrecería recursos para reducir la deuda y margen para proteger a los ciudadanos más vulnerables.

Asimismo, el FMI vuelve a recurrir a la recomendación de subir los impuestos medioambientales en España hasta niveles más en línea con los de la UE y reitera la importancia de reducir las ineficiencias del sistema impositivo.

En cuanto al mercado laboral, la institución hace hincapié en la necesidad de mantener la competitividad de la economía española, para lo que considera determinante flexibilizar las condiciones de trabajo en línea con las situaciones específicas de las empresas y sectores, así como abordar la dualidad del mercado laboral e incorporar políticas activas de empleo «bien diseñadas y orientadas»