Mariano Rajoy puede marcharse de vacaciones con un magnífico dato de empleo en la maleta: el paro ha bajado de los cuatro millones por primera vez en ocho años. El número sigue siendo muy abultado, pero la tendencia es esperanzadora. En España se está creando empleo con fuerza, y no sólo en el turismo y la hostelería, principales motores del mercado laboral en el segundo trimestre del año. Estas son las principales claves de la última Encuesta de Población Activa (EPA).

La economía crece con fuerza y el empleo también

A principios de julio, el Gobierno elevó al 3% su previsión de crecimiento, a la vista del ritmo vigoroso al que está avanzando la economía. Lo positivo es que el crecimiento económico está siendo acompasado por grandes avances en el mercado laboral. Lo demuestra datos como este: en el segundo trimestre se han creado 104.000 empleos más que el mismo periodo del año anterior. Entre abril y junio de 2016, la ocupación aumentó en 271.000 personas. En los mismos meses de este año, la EPA refleja 375.000 ocupados.

El turismo es el gran motor, pero no es el único

El segundo trimestre de cada año es propicio para el mercado laboral, porque acoge el inicio de la campaña veraniega en el sector turístico. La tendencia se repite cada año y 2017 no ha sido una excepción. El sector servicios ha generado 272.400 puestos de trabajo en el segundo trimestre. Es decir, prácticamente dos de cada tres nuevos empleos creados tienen que ver directa o indirectamente con el turismo, la hostelería o el comercio. Esas actividades crecen con fuerza al calor del buen tiempo y de los periodos vacacionales (Semana Santa y arranque de las vacaciones de verano). Sin embargo, el empleo está avanzando a buen ritmo en otras ramas. Por ejemplo, en la industria se han generado 65.700 nuevos puestos y 52.100 en la construcción.

El paro desciende de la cota de los cuatro millones

El avance es, sobre todo, psicológico: el número de parados ha descendido, al fin, de la barrera de los cuatro millones. Aún son demasiados, pero hace no tanto había muchísimos más. La tasa de paro ha bajado diez puntos desde que rozó el 27% a principios de 2013. Al cierre de junio se situó en el 17,22%. En lo que va de año, el desempleo ha descendido en 660.000 personas. Como ha recordado hoy el ministro de Economía, Luis de Guindos, en el mismo periodo de 2012 crecía a un ritmo de 800.000. Hoy, cinco años más tarde, la EPA recoge un aumento de la ocupación de 512.300 personas en los primeros seis meses del año. El optimismo moderado de Guindos está justificado.

El punto débil de siempre: la elevada temporalidad

Las actividades ligadas a las vacaciones son las que están tirando del mercado laboral. A consecuencia de ello, los puestos creados soportan una elevada carga de temporalidad. Entre enero y junio, 93.600 personas lograron un contrato indefinido. En el mismo periodo, casi 256.000 se hicieron con uno temporal. Es decir, por cada puesto indefinido hay casi tres temporales. Esa tendencia explica que la tasa de temporalidad haya crecido más de un punto en el segundo semestre, para situarse en el 26,81%. Temporalidad es sinónimo, en muchos casos, de precariedad. Hasta Luis de Guindos reconoce que ésta es la gran asignatura para un Gobierno que quiere anotarse el logro de haber sacado al país de la crisis. «La temporalidad es una de las cuestiones pendientes», ha asegurado el ministro.

Un dato esperanzador: retrocede el empleo a tiempo parcial

Pese al mal dato de temporalidad, la EPA refleja otra cifra que permite ver la botella un poco menos vacía. La ocupación a jornada completa está avanzando con fuerza, a costa de comer terreno al empleo a tiempo parcial, que es el que sufre los mayores índices de precariedad. En el segundo trimestre, se crearon 379.200 puestos a tiempo completo. Paralelamente, descendía en 4.200 el número de ocupados a tiempo parcial. En los 12 últimos meses el empleo a tiempo completo se ha incrementado en 443.300 personas y los puestos a tiempo parcial, en 69.000.

Menos hogares con todos los miembros en paro

Una de las cifras más despiadadas de la doble recesión que sufrió España era la de los hogares que tenían a todos sus miembros en paro. La cota ha ido remitiendo y la última EPA arroja el mejor dato desde 2009. Los hogares donde no trabaja ningún miembro disminuyeron en 117.100, hasta un total de 1.277.600. De ellos, cerca de un tercio (318.700) son unipersonales. En el otro extremo, el número de hogares en los que todos sus miembros activos están ocupados aumenta en 269.200, hasta 10.101.200.

Más empleo para los mayores de 55

Por tramos de edad, los datos del INE también son halagüeños. A excepción de la población comprendida entre 30 y 34 años, donde la creación de empleo se estancó en el segundo trimestre, la ocupación avanza a buen ritmo en el resto de tramos. Los mayores incrementos del empleo se producen en el grupo de 40 a 44 años (74.000 puestos más). También entre los mayores de 55, junto a los jóvenes, los más castigados por la crisis. Entre enero y junio, 69.700 personas con más de 55 años encontraron un puesto de trabajo.

Menos paro juvenil, misma tasa alarmante

El segundo trimestre de cada año es propicio para el empleo juvenil, por los puestos que acarrea el inicio de la temporada turística. Ese factor explica que el paro se haya reducido en 8.000 personas entre los jóvenes de entre 16 y 24 años. Según la EPA, en los últimos 12 meses, el desempleo se ha recortado para este colectivo en 109.000 personas. Un dato positivo que no sirve, sin embargo, para camuflar el drama del paro juvenil en España. Al concluir junio, la tasa de paro entre los jóvenes con menos de 25 años ascendía al 39,5%. En nuestro país hay 583.800 jóvenes en busca de trabajo. La tasa, no obstante, está retrocediendo a medida que se recupera el mercado laboral. El año pasado por estas fechas la cota superaba el 46% y el primer trimestre de 2017 rondaba el 41%.