Naturhouse se muda a Madrid, en pleno desafío soberanista. La compañía especializada en dietética y nutrición ha comunicado que trasladará su domicilio social desde el actual en Calle Pasaje Pedro Rodríguez, en Barcelona, a la madrileña calle Claudio Coello.

Félix Revuelta, presidente del grupo, asegura a El Independiente que «la motivación principal no es política, sino práctica y operativa […], aunque [los políticos catalanes] estén muy pesados con la soberanía y la gente, al final, se harte». En referencia al proceso independentista, el empresario opina que «no va a salir».

El anuncio del grupo coincide con el momento más decisivo para el proceso soberanista. Ayer, los diputados de Junt per si registraron la ley del referendum, un instrumento apoyado por 68 de los 135 diputados del Parlament para que los catalanes puedan decidir su futuro el próximo 1 de octubre. Además, a partir del 15 de agosto, el Parlament se reunirá para iniciar oficialmente el proceso de desconexión.

El Consejo de Administración de Naturhouse acordó ayer el cambio en los estatutos sociales, tal como ha comunicado a la CNMV, argumentando  «razones operativas, ya que Naturhouse desde que en el pasado mes de abril de 2015 salió a Bolsa ha consolidado la dirección de la sociedad y del grupo en sus oficinas en Madrid en las que además de la presidencia se encuentran las direcciones operativas de la compañía y del grupo y en donde se viene reuniendo con habitualidad el Consejo de Administración y sus Comisiones Delegadas».

De momento, el cambio de sede no va a suponer el movimiento de personal a la capital, explica Revuelta. Recuerda que «España supone en torno al 25% del negocio del grupo, con fuerte implantación internacional» y que, «aunque hayan decidido trasladar la sede central a Madrid, podrían haber optado por cualquier capital europea».

Acciones legales contra Popular

Revuelta, fundador y presidente de Naturhouse, es uno de los accionistas afectados por la caída de Popular. Compró títulos del banco hace una década y calcula unas pérdidas de en torno a los 44 millones de euros.

Lanzó una plataforma de afectados por la liquidación del grupo y su venta a Santander por un euro simbólico y ya cuenta con casi 12.000 accionistas minoritarios adheridos. Rafael Moreno, abogado y consejero dominical del grupo de dietética, está coordinando las acciones legales y señala que interpondrá las primeras demandas en septiembre.