Los inversores empiezan a parapetarse. La escalada de tensión entre Estados Unidos y Corea del Norte ha puesto al mercado en alerta ante la posibilidad de que un enfrentamiento armado entre ambos países acabe agitando los parqués internacionales.

Las incertidumbres sobre cómo podría responder el presidente estadounidense, Donald Trump, a las amenazas lanzadas por el gobierno norcoreano son un factor que eleva el nerviosismo inversor. Trump ha asegurado que el Gobierno responderá con «fuego y furia» a las provocaciones del régimen que dirige Kim Jong Un.

En esa tesitura, los inversores han acelerado en la mañana de este miércoles el camino hacia los activos considerados más seguros, mientras reducen su exposición a las bolsas, consideradas más expuestas al riesgo.

El oro vuelve a ser una de las inversiones más demandadas por aquellos que buscan protección. El metal áureo registra este miércoles un repunte próximo al 1%, su mejor registro en casi tres meses, y se aproxima al nivel de los 1.300 dólares por onza.

Este activo suele ser uno de los preferidos de los inversores en momentos de tensiones, al no estar condicionado por decisiones políticas, ni verse perjudicado por los vaivenes de la economía ni por el efecto de la inflación.

La banca lidera los recortes de las bolsas internacionales, que en Europa rondan el 1,5%

Junto al metal precioso, los inversores también vuelven a buscar acomodo en las divisas que suelen mostrarse más robustas en estas coyunturas. Es el caso del yen japonés y el franco suizo. El dólar estadounidense resta más del 0,5% frente a la moneda nipona y se sitúa por debajo de los 110 yenes por primera vez desde el pasado mes de junio. Frente al franco suizo, la divisa norteamericana se deja más de un 1%, en su mayor revés en seis semanas.

Otra muestra de la búsqueda de refugio por parte de los inversores la ofrece el mercado de renta fija, donde los bonos de los países considerados más seguros están experimentando notables entradas de dinero. De este modo, el interés -que evoluciona de forma inversa al precio- del bono de Estados Unidos a diez años recorta dos puntos básicos, hasta el 2,2%.

También cae la rentabilidad de los bonos en Europa, con el alemán y el francés recortando tres puntos básicos cada uno, hasta el 0,44% y el 0,73%, respectivamente, mientras que el español rebaja dos puntos, al 1,42%.

Mientras tanto, los índices de volatilidad -también denominados índices del miedo- reflejan el creciente nerviosismo de los inversores. El índice VIX, que mide la tensión sobre el parqué estadounidense, suma más de un 12% y se sitúa en máximos de dos meses, mientras que el VStoxx, que refleja la volatilidad del mercado europeo, sube más de un 17%, en su mayor repunte desde junio.

Todo esto tiene su reflejo en la evolución de las bolsas, que muestran un tono negativo generalizado a nivel mundial. Ya en Asia esta mañana, índices como el Nikkei japonés y el Kospi coreano han sufrido recortes superiores al 1%. En Europa, a media sesión, destacan los recortes del Cac 40 francés y el Ibex 35, que restan cerca del 1,5%. El Dax alemán se deja un 1,2%.

La banca vuelve a mostrarse como el sector más sensible al incremento de las tensiones. Deutsche Bank restaba cerca de un 3,5%, mientras que los franceses Société Générale y Crédit Agricole recortan alrededor de un 2,5%. En España destacan las caídas de Bankia y BBVA, próximas también al 2,5%.

En un entorno de bajo volumen de negociación como el actual, propio del mes de agosto, los movimientos del mercado son mucho más exacerbados de lo habitual, por lo que los inversores prefieren resguardarse antes de verse sorprendidos por una súbita sacudida en los mercados proveniente del conflicto entre Estados Unidos y Corea del Norte.