Liberbank se enfrenta a unas semanas claves para garantizar su futuro: la preparación de la ampliación de capital por 500 millones de euros que anunció el pasado el 6 de septiembre y que se aprobará en la junta de accionistas el próximo 9 de octubre. La operación, aun siendo altamente dilutiva para el accionista -representa el 50% de la capitalización-, ha sido, en general, aplaudida por los inversores institucionales, en la medida en que reforzará el balance de la entidad.

Liberbank comunicó que el objetivo de la operación es que en 2019 la ratio de mora sea del 3,5%, la de adjudicados inferior al 9%, y que la tasa de cobertura se incremente a niveles en torno al 50%.

Los expertos auguran descuentos de entre el 25% y el 45% en las nuevas acciones

Los analistas de Santander figuran entre los más cautos a la hora de valorar la transacción y auguran un fuerte descuento de entre el 30% y el 45%. “Observamos un sano apetito de los inversores por la ampliación de capital, pero surgen algunas dudas y no se debe dar por sentado que la operación se completará con éxito”, señala la firma en un comunicado a sus clientes.

“Hay apoyo de todos los accionistas principales, sin embargo, las fundaciones de las cajas de ahorros -controla el 44% del capital-, carentes de efectivo, tendrán que autofinanciar el acuerdo y, según nuestros cálculos, sólo podrán suscribir en torno al 8% de la emisión de derechos”, señalan desde Santander.

En opinión de los analistas del banco que preside Ana Botín, “la mayoría de los inversores piensa que el aumento de capital mejora el perfil de riesgo general y el atractivo de Liberbank como objetivo de una posible operación corporativa, que podría ser una estrategia para dar salida a algunos de los accionistas más grandes”.

Citi y JBCapital recomiendan comprar el valor pese a la presión sobre la cotización a corto plazo

Por su parte, BBVA se muestra especialmente positivo con la operación. “La intención de Liberbank parece ser crear un banco más rentable y a prueba de bombas, que merecería cotizar a múltiplos más altos (en el rango de 0,6-0,8 veces precio/valor en libros para 2018) como resultado de la creciente rentabilidad y mayor potencial de generación de capital”, señala BBVA en un informe.

Sin embargo, advierte de que la dilución del valor, aún desconocida, hace difícil valorar aún si es positivo o no que los accionistas respalden la operación.  Los términos finales no serán anunciados hasta la junta de accionistas y, según estimaciones de BBVA, “el número de acciones probablemente aumentará entre el 80% y 100%, con un descuento cercano al 30-40%”.

“En nuestra opinión, este aumento de capital es excesivo y probablemente innecesario hasta cierto punto. Liberbank estaba superando sus objetivos de reducción de activos improductivos, sin comprometer sus niveles de capital, y tenía suficientes palancas para continuar haciéndolo, aunque esperábamos que su rentabilidad siguiera siendo baja”, añade el grupo que preside Franacico González.

Presión regulatoria

Sostiene que “es posible que las crecientes presiones regulatorias y de mercado forzasen al banco a acelerar la reducción de activos tóxicos o, incluso, los resultados de la reciente (aunque inédita) prueba de estrés podrían haber creado cierta preocupación por un banco que está muy apalancado a tipos de interés elevados. Además, vemos ahora un banco más viable, reduciéndose el riesgo a una operación corporativa”.

El banco americano Citi, que recomienda comprar el valor en bolsa, ha emitido un informe bajo el título Un movimiento sabio que sitúa un posible recorte en el precio de la ampliación de capital del 25%. El gigante de Wall Street cree que los objetivos de reducción de activos tóxicos del grupo son ambiciosos pero creíbles.

También la firma de Javier Botín, JB Capital, figura entre las que recomiendan comprar acciones de Liberbank. “A pesar de que el valor debería verse afectado negativamente a corto plazo por la presión asociada a las nuevas acciones que se emitan y al probable descuento, creemos que desde una perspectiva a largo plazo, la transacción es positiva, ya que no sólo disipa las preocupaciones de los inversores, dejando atrás el problema de los activos tóxicos, sino que permite a Liberbank centrarse en la rentabilidad y dirigir sus esfuerzos a gestionar el negocio sano del banco para alcanzar los nuevos objetivos de ROE (retorno sobre el capital)” del 8% en 2020.