«La entidad pública empresarial Renfe Operadora, como empresa matriz del Grupo Renfe, lanzará durante este mes de septiembre la mayor
oferta de empleo público desde su constitución como empresa ferroviaria operadora de transporte, el 1 de enero de 2005». Así arrancaba la nota de prensa enviada por el operador ferroviario el pasado 15 de septiembre sobre la oferta de 675 plazas, una noticia adelantada por El Independiente. Pero la mayor convocatoria tiene trabas: muchísimas plazas están ya prácticamente asignadas de antemano para aquellos que tienen un contrato de obra y servicio con Renfe.

Así lo establece sin sutilezas la convocatoria, las cuales decretan las bases para 115 plazas de «operadores comerciales de ingreso», otros 115 «operadores de ingreso de Mantenimiento y Fabricación» y 375 «maquinistas de entrada», además de otros 70 puestos ofertados «para
puestos de titulados universitarios» que aún no se han convocado; y de acuerdo con la web de Renfe, habrá dos pruebas presenciales para los comerciales y los operarios de mantenimiento (230 plazas), una de conocimientos y otra psicotécnica; ambas serán básicas «para continuar en el proceso de selección» y la puntuación máxima posible son 60 puntos. Una puntuación que automáticamente recibirá como poco más de un centenar de candidatos.

Quedan eximidos de hacer examen quienes tengan contrato por obra y servicio con Renfe

Tal apreciación se contempla en el siguiente párrafo: «Aquellos aspirantes que habiendo formado parte de las bolsas de reserva conformadas en la oferta pública de empleo de 2016», reza la convocatoria, y que «tengan un contrato temporal en vigor con el Grupo Renfe en puestos similares al que se presentan», así como «aquellos aspirantes que, no formando parte de las bolsas anteriormente citadas, mantengan vigente un contrato temporal para un puesto similar al que se presentan establecido con anterioridad al 30 de abril de 2017 y derivado de la participación en procesos de selección realizados por el Grupo Renfe», todos ellos «tendrán convalidadas las pruebas presenciales del presente apartado con el máximo valor de la puntuación de la prueba».

En definitiva, quien se presentara a la Oferta de Empleo Público y no lograra una plaza en el operador ferroviario pero sí ingresara en la bolsa de trabajo, y quien postulara a las convocatorias para cobertura de plazas con carácter temporal en 2014 y 2015, ninguno de ellos tendrá que pasar el examen. Y recibirá la puntuación máxima, accediendo directamente a la tercera fase, la entrevista final (la primera consiste en cumplir los requisitos y enviar la documentación correspondiente).

Quien esté en la bolsa de empleo de convocatorias anteriores recibirá la máxima puntuación

Que este medio haya tenido constancia, al menos la mitad de los 230 puestos ofertados excluyendo maquinistas (éstos necesitan haber completado un curso de conducción, tener la licencia y hacer una prueba de simulación) tiene algún tipo de contrato de obra y servicio emanado de convocatorias anteriores.

Ante el aluvión de críticas por parte de los usuarios, Renfe ha añadido a su página web una «aclaración»: «La ‘valoración de méritos’ en todas las convocatorias publicadas en la oferta de empleo 2017 se circunscribe a trabajos efectivos con relación laboral temporal vigente en el Grupo Renfe en puestos iguales a los ofertados», señala la empresa con un lenguaje un tanto engolado. La frase que sigue es más reveladora: «En ningún caso se valorará experiencia en puestos similares en Empresas que no formen parte del Grupo Renfe».

Renfe matiza que los candidatos con ventaja deberán presentar la documentación y hacer la entrevista

En una respuesta a este medio, Renfe reconoce la ventaja de los que ya trabajan de manera temporal en Renfe. «Si bien es verdad que los aspirantes a consolidación de empleo en la oferta de empleo de 2017 cuentan con la ventaja de tener consolidadas las pruebas de selección, no es menos cierto que esto es así porque han superado en 2014, 2015 o 2016 un proceso de selección a través de una convocatoria pública que respetó los principios de igualdad, mérito y capacidad como la publicada en este ejercicio 2017». Es decir, que por hacer un examen los años precedentes no tendrán que repetirlo, algo inédito según varias fuentes consultadas.

Plantilla envejecida y en declive

«Estos candidatos que ya superaron un proceso anterior, son los que figuran en la convocatoria como exentos de su presentación a las correspondientes pruebas de selección», remachan portavoces de la empresa. «No obstante y, aún teniendo convalidadas las correspondientes pruebas, deben participar en la convocatoria y acreditar que continúan en posesión de los requisitos que para cada puesto se solicitan». «El número de plazas ofertadas en todas las convocatorias, maquinista de entrada, operador comercial y operador de mantenimiento y fabricación, son muy superiores al número de candidatos que cumplen los requisitos para estar exentos de la realización de pruebas», agregan en Renfe.

En mayo de 2016 Renfe lanzó la primera oferta de empleo con 522 puestos, la mitad igualmente maquinistas. La media de edad de la plantilla de Renfe está bastante envejecida, en torno a los 55 años, y la suma de la plantilla de Renfe y Adif en 2005 era de 32.000 trabajadores: hoy ese número ha caído hasta 26.000, por lo que no hay reposición alguna.