El Gobierno ha anunciado recientemente su intención de poner a la venta un nuevo paquete de acciones de entre el 7 y el 9% del capital de Bankia.

En el entorno del grupo nacionalizado se especulaba con la posibilidad de que el FROB, responsable de gestionar la participación del 67% que el Estado mantiene en la entidad, moviese ficha a finales de la semana pasada. Sin embargo, la operación no se concreto, en medio de las crecientes tensiones políticas Ahora el fondo de reestructuración tendrá que esperar, como mínimo, hasta noviembre para desinvertir en el banco.

Y es que durante el mes previo a la presentación de resultados de Bankia, los directivos de la entidad que preside José Antonio Goirigolzarri no pueden operar con los títulos de la acción para evitar posible uso de información privilegiada. El FROB aplica este mismo criterio de prudencia y, puesto que está previsto que las cuentas del tercer trimestre se presenten el 30 de octubre, la próxima venta de acciones no podrá materializarse antes del mes de noviembre.

Para entonces, se espera que las tensiones entre Madrid y Barcelona hayan cedido, tras haber alcanzado su máximo nivel el 1-O.

Actualmente, Bankia vale en bolsa algo más de 11.700 millones de euros, por lo que la venta de un paquete de entre el 7 y 9% supondría para el Estado ingresar entre 800 y 1.000 millones de euros, en función del descuento que se aplique. El 67% de la participación que controla el Estado a través del FROB vale 7.800 millones.

El Frob ejecutó la primera y, hasta la fecha, única venta de acciones de la entidad el 28 de febrero de 2014. Colocó un 7,5% con el que ingresó 1.304 millones.

En principio, el plazo para que el Estado privatice Bankia termina a finales de 2019, pero el Gobierno ya ha señalado que, si lo cree necesario, ampliará el periodo con el objetivo de maximizar el precio de venta y, por tanto, recuperar la mayor cifra posible de ayudas públicas.

Jaime Ponce, presidente del FROB, reconoció hace unos días durante su comparecencia ante la Comisión de Economía, Industria y Competitividad del Congreso esta posibilidad. Explicó que, «de momento», cuenta con un margen «amplio», que «se puede prorrogar», una decisión que se acometerá «en el momento que corresponda».

Ayudas públicas

La entidad nacionalizada, en proceso de fusión con BMN, recibió más de 22.000 millones de euros de ayudas públicas. La entidad defiende que se han devuelto más de 4.500 millones, si se tiene en cuenta los reintegros a los preferentistas y a los particulares que compraron acciones en la salida a bolsa de Bankia, además del reparto de dividendos por importe de 530 millones de euros.

José Sevilla, consejero delegado de Bankia, defendió hace unos días en un foro patrocinado por Expansión y KPMG que «sin estas ayudas públicas y un programa de saneamiento, preferentistas y accionistas nunca hubieran podido recuperar su dinero». En su opinión, los fondos públicos «no son para rescatar a los bancos, sino para rescatar a los depositantes, garantizar el ahorro, estabilizar el sistema financiero y reducir la prima de riesgo del país».

Además, puntualizó que «100 puntos básicos en la prima de riesgo durante dos años equivale a todas las ayudas recibidas por Bankia».

Proceso de fusión con BMN

La integración entre Bankia y BMN, que está prevista que se cierre en diciembre, elevará el beneficio por acción de Bankia un 16% con un retorno esperado de la inversión (ROIC) del 12% en el tercer año, según estimaciones del grupo. La rentabilidad de Bankia, medida como el retorno sobre fondos propios (ROE), crecerá unos 120 puntos básicos.

Con la fusión, Bankia pasará a tener un capital total de 3.085 millones de acciones. La entidad ha señalado en varias ocasiones que, con este transacción, hace un uso eficiente y rentabiliza el capital generado de forma orgánica en los últimos años, que ha llevado su ratio de solvencia CET1 fully loaded del 6,82% en 2012 hasta el 13,37% en marzo de 2017. Bankia espera tener un ratio fully loaded del 12% a finales de 2017, para cuando se prevé que se produzca el cierre efectivo de la operación.

La fusión permitirá alcanzar unas sinergias de 155 millones de euros a partir del tercer año, equivalentes al 40% de la actual base de costes de BMN, si bien se espera conseguir ya en el segundo año la práctica totalidad de ellas, 149 millones de euros.

Los saneamientos adicionales por 700 millones de euros en la cartera de créditos y adjudicados de BMN permiten que las coberturas de Bankia se mantengan tras la operación en sus estándares actuales.

El nuevo grupo suma activos por valor de 245.000 millones, más de 2.500 oficinas y 17.000 empleados.