Una distancia de un 20% suele representar un trecho considerable para la mayor parte de los activos financieros. Pero para una moneda en subida libre como el bitcoin puede tratarse de un reto superable unos pocos días.

La principal divisa digital del mundo se encuentra a poco más de un 20% de batir la marca de los 10.000 dólares. Pero cada vez son más los expertos que apuntan a que ese hito será superado antes de que acabe el fin de año.

El bitcoin atraviesa un momento dulce en los mercados. En apenas dos semanas, se ha anotado un avance superior al 40%, elevando su rendimiento en los últimos 12 meses por encima del 1.000%. Quien a cierre de 2016 adquiriera un bitcoin, por 966 dólares, habría multiplicado ya su inversión por 8,5 veces, hasta los alrededor de 8.250 dólares en que se situaba este lunes, un nuevo máximo histórico.

La criptodivisa ha salido airosa en las últimas semanas de una serie de cuestiones que han redoblado el optimismo de los inversores. Por un lado, la moneda se había visto nuevamente amenazada por una división, como la que ya ocurrió el pasado verano con el nacimiento de bitcoin cash, por un cambio en el sistema que finalmente no ha llegado a materializarse.

En apenas dos semanas el bitcoin ha subido un 40% hasta el entorno de los 8.250 dólares

Más importante aún ha resultado la noticia de que CME Group, el mayor mercado financiero del mundo, abrirá la puerta a la inversión en futuros del bitcoin el próximo mes. Esto refuerza la impresión entre los inversores de que el bitcoin se está ganando por derecho propio un puesto relevante en el mundo financiero.

Y esta importancia no pasa desapercibida para los reguladores. La semana pasada, el miembro del Consejo de Gobierno del BCE y gobernador del Banco de Austria, Edwald Nowotny, aseguró que la institución se está planteando si debe regular la negociación del bitcoin. «Nos preguntamos si los legisladores o los bancos centrales debería intervenir, como sucedió en China, donde lo prohibieron (el uso de las criptomonedas) porque lo consideran fraudulento», señaló.

Fuerte racha

El pasado 12 de noviembre el Bitcoin perdía los 5.600 dólares, una cota que ahora parece muy lejana tras las potentes subidas de las últimas fechas. Aquel enfriamiento, que comenzó cuando todo apuntaba a que caería la barrera de los 8.000 dólares, dejó atrás un rally alcista que se inició cuando todavía estaban por conquistar los 3.000 dólares por bitcoin.

Los analistas apuntaban entonces a una fuga de capital que iría a parar, principalmente, hacia el escindido bitcoin cash. Precisamente en esa tercer semana del mes en curso esta divisa digital consiguió triplicar su valor en apenas unos días.

Coincidiendo con ese surgimiento de Bitcoin cash se registraron fuertes niveles de venta de la criptomoneda, triplicando incluso las métricas de negociación de una jornada habitual.

El descenso llegó a tal punto que el bitcoin perdió un cuarto de su valor en apenas unos días. Todo volvió a la normalidad en poco tiempo, con unos niveles de compra y venta de la criptomoneda que sumaron más de 10.000 millones de dólares, más de 8.500 millones de euros.

¿Potencial burbuja?

El valor de mercado del bitcoin ronda ya los 140 millones de dólares (unos 120.000 millones de euros), un valor casi similar al de los dos grandes bancos españoles, Santander y BBVA juntos. Pese a todo, Nowotny, al contrario que las autoridades chinas, restaba importancia a los riesgos asociados al bitcoin ya que considera que «este mercado no es tan grande, por lo que no puede crear inestabilidad financiera».

Esa llamada a la calma de Nowotny se produce en un momento en el que las advertencias de burbuja en torno al bitcoin vuelven a recrudecerse. «¿Cuándo colapsará? Quién sabe. Causará mucho dolor», advertía Luke Hickmore, gestor de inversiones de Aberdeen Standard Investments, en declaraciones a Bloomberg TV. Otros actores destacados del mercado, como el presidente de JPMorgan, James Dimon, o el celebre inversor Warren Buffett han dejado claro en las últimas semanas su impresión de que la criptodivisa se encuentran en territorio de burbuja.

Estos productos son vistos como una protección ante incertidumbres políticas

Pero lo cierto es que ninguno de estos avisos parece restar el interés de los inversores por una moneda que está cobrando cada vez más importancia, al unísono con el resto de las monedas virtuales, en procesos como las transacciones internacionales, ya que su tecnología blockchain permite llevar a cabo estos procesos a costes mucho menores que con las divisas tradicionales.

Estos productos también son vistos como una protección en casos de incertidumbres geopolíticas y procesos de hiperinflación. El último ejemplo ha sido el caso de Zwimbabue, donde la crisis política que golpea al país ha propiciado en las últimas semanas un notable aumento de las inversiones en bitcoin por la escasez de moneda extranjera y el temor de que el Gobierno que preside Robert Mugabe reintroduzca una moneda local que estaría probablemente condenada a una profunda pérdida de valor.

Con todo esto, además del bitcoin, la mayor parte de las principales criptodivisas ha experimentado en las últimas semanas un notable aumento, que ha llevado el valor total de este mercado por encima de los 250.000 millones de dólares.