La banca española descarta que las miles de demandas que exigen la devolución de los gastos hipotecarios vayan a suponer un roto en su cuenta de resultados, a pesar de que algunas instituciones, como el Banco de España, han advertido de una posible avalancha de reclamaciones.

De momento, sólo ING, la filial en España del grupo holandés, ha realizado provisiones específicas para cubrir este potencial riesgo. Y, aunque no ha cuantificado la cifra dotada y su cuota de mercado en préstamos hipotecarios en España es inferior al 2,4%, los posibles pleitos podrían suponer un agujero de pocas decenas de millones de euros.

Según se desprende de los resultados del banco a cierre de septiembre, el banco naranja señala que los gastos operativos se incrementaron en 66 millones respecto a hace un año en España, hasta alcanzar 494 millones de euros, por una dotación ante posibles litigios en la región; una subida de los gastos de personal y de marketing; y mayores inversiones relacionadas con proyectos estratégicos.

En banco líder online, dirigido en España por César González-Bueno, reconoce en la información referente a los últimos resultados que «ha recibido reclamaciones en España y está inmerso en procedimientos con clientes por el reembolso de los costes asociados con la formalización de las hipotecas».

Explica que «en el procedimiento de primera instancia, la cláusula de gastos del contrato hipotecario fue declarada nula y el banco fue condenado a reembolsar todos o parte de los gastos».

Sin embargo, puntualiza que , dado que los tribunales en primera instancia han aplicado en sus fallos diferentes criterios con respecto al reembolso de los gastos, ING España ha decidido recurrir la sentencia.

«ING España ha presentado una apelación contra varias de estas decisiones judiciales». Y, puesto que «el resultado del litigio pendiente y casos similares que pueden presentarse en el futuro es incierto», ha decidido realizar provisiones. «El impacto financiero agregado de los litigios actuales y futuros podría cambiar y, entre otras cosas, dependerá de la futura decisión del Tribunal Supremo español», considera.

Desde Bankia, en línea con la mayoría de sus competidores, consideran que no es necesario realizar de momento provisiones para cubrir este nuevo frente judicial, dado que todavía hay mucha dispersión de opiniones en los tribunales, cuyas demandas están en primeras instancias. En el caso del grupo nacionalizado, señalan que el número de demandas es poco relevante.

Las asociaciones se movilizan

La OCU es una de las organizaciones de defensores del consumidor que se ha movilizado. Considera que «los gastos de formalización de hipotecas (constitución ante notario, inscripción en el registro y pago del Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados), según las cláusulas del contrato hipotecario, corren por cuenta del consumidor, pero esas cláusulas son abusivas. Por eso, al igual que sucede con las cláusulas suelo, deben dejar de aplicarse».

La asociación señala que la cantidad de esos gastos es variable, pero calcula que en una hipoteca media de 150.000 que pueden recuperar más de 3.000 euros.

Asufin recuerda que el Tribunal Supremo, en su Sentencia 705/2015 de 23 de diciembre declara nula, entre otras, la cláusula por la que el banco obliga al consumidor a pagar los gastos de formalización de la hipoteca. Estima que más de 8 millones de consumidores habrían podido pagar estos gastos indebidamente.