Miles de taxistas han protestado hoy de nuevo en las calles de Madrid y han secundado una jornada de paro – que ha tenido un seguimiento “masivo”, según Fedetaxi, la asociación mayoritaria – contra la expansión de los vehículos de alquiler con conductor (VTC) que trabajan con plataformas como Uber y Cabify.

La manifestación ha congregado a cerca de 20.000 personas en la capital, según las asociaciones de taxistas, aunque la delegación del Gobierno ha reducido la cifra a 4.000. El paro, que será de 24 horas en Madrid y Barcelona, ha sido parcial en otras ciudades y no se ha secundado en algunas comunidades autónomas, como Asturias.

Los taxistas movilizados en Madrid contra Uber y Cabify transformaron sus protestas en una gran sentada en la Plaza de Neptuno. Allí amenazaron con cortar la M-30 con sus coches si la Policía les desalojaba y no se les da una solución. Sus representantes, mientras tanto, se han reunido con Podemos, partido que ha prometido presionar todo lo que pueda, pero no ha habido tanta suerte con PP, PSOE y Cs.

Intervención de los antidisturbios

Minutos antes de que acabase la manifestación, se han producido los primeros incidentes entre los conductores y los efectivos de la policía. Los disturbios han tenido lugar cerca de esta, justo al lado del Congreso de los Diputados, donde finalizaba el recorrido.

Algunos taxistas han tirado huevos y cervezas a los antidisturbios, a pesar de que los organizadores de la protesta pedían calma para evitar la intervención de la policía. Algún vehículo con licencia VTC también ha sido víctima de las protestas y han acabado rociados de pintura.

Las movilizaciones han causado problemas tanto en la capital como en Barcelona. Los aeropuertos de Barajas y El Prat han amanecido esta mañana sin taxis a las puertas de las terminales. La huelga de los taxistas contra los servicios de las plataformas como Uber y Cabify ha afectado de lleno a los aeródromos de Madrid y Barcelona. Pero también ha causado atascos en algunos accesos y cortes en los centros de las dos ciudades por las movilizaciones.

Turistas y usuarios en Madrid y Barcelona se han topado en la mañana de este miércoles con la misma imagen: taxis que no prestan servicio y que circulan a baja velocidad, sobre todo en el centro, donde se han concentrado las protestas.

Los taxistas han apagado sus taxímetros a las 6 de la mañana y han aparcado sus vehículos para sumarse a la gran manifestación del sector contra la “uberización del transporte” en el centro de Madrid.

En la capital, la concentración, convocada por las principales agrupaciones del taxi, ha partido a las 11 de la mañana de la estación de Atocha, rumbo al Congreso de los Diputados, donde este miércoles se celebraba la sesión de control al Gobierno de Mariano Rajoy.

Es un recorrido idéntico a la última gran manifestación de los taxistas, que el pasado 30 de mayo ya pararon el centro de la capital y lograron que representantes políticos como Pablo Iglesias y Xavier Domènech se acercaran a escuchar sus demandas. La cosa, sin embargo, no acabó bien, ya que el líder de Podemos estuvo muy cerca de ser golpeado por un huevo lanzado desde el grueso de la marcha.

La situación ha sido similar en el aeropuerto de El Prat, en Barcelona. Las parrillas de taxis de las terminales 1 y 2 del aeródromo barcelonés han estado vacías, con la excepción de algunos coches que han prestado “servicios mínimos” para personas mayores o con dificultades de movilidad.

En la habitual parada de taxis se ha colocado un cartel en el que se informaba de que no habrá servicio durante el día de hoy por “un conflicto laboral”. Aena también ha colocado personal en este punto para ayudar a los recién llegados a encontrar el mejor modo para desplazarse al centro de la ciudad.

Importantes atascos

La huelga general ha provocado fuertes atascos en las entradas a Madrid. La concentración de taxis desde las 6:30 de la mañana en los principales puntos de acceso a la capital, con una marcha lenta, ha provocado que importantes vías como la A-6 o la A-1 estén registrado retenciones por encima de lo habitual.

En la A-6, que une Madrid y el Noroeste de la Península, ha habido atascos que alcanzan los 14 kilómetros, según confirman a Europa Press fuentes de la Dirección General de Tráfico (DGT), mientras que en la A-42, la autovía de Toledo, también se han sufrido largas colas de coches.

En el centro de la capital la situación ha sido similar o todavía peor. A partir de las 11 horas, cuando comenzara la protesta, se cortaron el Paseo de la Infanta Isabel, la Plaza del Emperador Carlos V, el Paseo del Prado, la Plaza de Cánovas del Castillo y la Plaza de las Cortes.