La Dirección General de Tráfico dará cursos de 11 semanas a los militares para habilitarlos como examinadores de tráfico dado que este colectivo lleva medio año en huelga para exigir mejores condiciones laborales y salariales. Los examinadores son los que deciden si un conductor en prácticas obtiene el permiso de conducir o no tras el paso por la autoescuela.

Tráfico anunció en julio que a finales de 2018 contaría con un centenar de examinadores más, entre ellos una treintena de militares, para paliar la escasez de personal examinador: en España hay un total de 774 examinadores.

La noticia procede de una respuesta parlamentaria al diputado del PNV Mikel Legarda, en la cual se dice que el Gobierno va a modificar «hasta cien puestos de examinador» para que puedan ser desempeñados por personal militar. Este tiene que haber superado antes un curso de once semanas de duración.

Respuesta al PNV

El Gobierno sostiene que la incorporación de militares de carrera «que hayan cumplido con el tiempo mínimo de permanencia» y quieran participar en la formación de nuevos examinadores es una de las vías para incrementar el personal disponible.

La cuestión, según el Ejecutivo, es que con la regulación anterior (que no preveía el paso de los militares a estas tareas) las convocatorias «cada vez tenían menos solicitantes». Por ello, los ministerios de Defensa y de Interior decidieron colaborar y permitir que algunos funcionarios de carrera militares pudieran desempeñar los puestos de personal examinador de la DGT.

Cien nuevas incorporaciones

Volviendo a la respuesta a Legarda, el Gobierno responde al diputado del PNV que no se ha planteado la cuestión sobre el traspaso de competencias al Gobierno Vasco en esta materia. Según los planes anunciados por el director general de Tráfico, Gregorio Serrano, en enero de 2018 se hará un curso con 36 militares, de los que podrían superarlo unos 32, casi la totalidad.

Con el conjunto de promociones, dijo, a finales de 2018 la plantilla se vería incrementada en unos 100 examinadores, descontando las bajas por jubilación.