Más allá de las grandes cifras, es preciso adentrarse en las entrañas de Cataluña, donde conviven junto a las grandes poblaciones toda una red de pequeños municipios, para conocer la letra pequeña de las elecciones catalanas del 21-D. Entre estos territorios se encuentran algunos de los más ricos, también de los más pobres, aquellos con mayor proporción de población joven o los que cuentan con los pensionistas más acomodados.

El nuevo mapa político que se dibuja tras el 21-D se deja ver hasta en estos pueblos de Cataluña, pero también hay otras sorpresas y curiosidades. Para empezar, las siglas Junts Per Cataluya (JxCat) del expresidente catalán Carles Puigdemont, aún libre en Bélgica, han arrasado en las localidades con más renta media de toda la comunidad autónoma, mientras su exsocio en el Govern, la ERC del aún preso Oriol Junqueras, se lleva los votos en los territorios más pobres.

Los ricos quieren a Puigdemont, los pobres siguen a Junqueras

Porque Barcelona no es la Cataluña más rica. Esto quiere decir que aunque la capital suma el 21,3% de la población catalana y es la cuna de la histórica burguesía catalana, no es el territorio con mayor renta media bruta. Ese puesto lo ocupa Sant Fruitós de Bages, donde la ingresos medios rozan los 68.000 euros anuales.

Y mientras que Barcelona tiene un tinte mayoritariamente naranja –la candidata de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha sido la ganadora con más del 24% de los votos–, como en otras grandes ciudades y Tarragona, y al margen del Gobierno independentista que surgirá de la unión de las fuerzas secesionistas, en la localidad también barcelonesa el independentismo ha experimentado un repunte.

JxSí sumó 439 votos en 2015, el 55,1% del total. En estas elecciones del 21-D, hasta 306 votos han ido a parar JxCat, seguidos de los 210 de ERC. Esto quiere decir que Puigdemont es la fuerza más votada y que sumando sus votos a ERC alcanzan los 516 votos, muy por encima del resultado de la coalición en 2015.

No obstante, como ocurre en el conjunto de Cataluña, Ciudadanos sube en San Fruitós de Bagés, desde los 127 a los 165 votos, mientras el resto de fuerzas bajan. Llama la atención el desplome del PP en este feudo acomodado, desde los 37 a los 15 votos.

En el caso de Matadepera, el segundo municipio más rico, con 51.068 euros, Puigdemont también supera a Junqueras. Los 3.157 votos de JxCat triplican a los de ERC. Sin embargo, si se suman ambas fuerzas superan de largo los algo más de 4.000 votos que obtuvo JxSí en 2015.

Ciudadanos también duplica sus votos en Matadepera en 2017, con más de 1.000 en detrimento del PP, que pasa de ser la tercera fuerza más votada a la sexta, por detrás incluso de la CUP, que pierde un tercio de los apoyos. Es el PSC el que asciende de 110 a 343 votos.

Para acabar de confirmar la victoria de Puigdemont en los feudos con más renta, Sant Just Desvern –50.239 euros al año de media—le ha dado más del 25% de los votos a JxCat, seguido muy de cerca, eso sí, por Ciudadanos.

Por detrás, la correlación de fuerzas ha cambiado porque la escisión de JxSí y ERC ha provocado que estos últimos sean la tercer fuerza más votada, mientras PP y la CUP se han desplomado.

Del lado de las localidades más pobres se encuentra Batea, donde, como en la mayoría de los territorios con menos renta, han ganado las fuerzas ‘indepes’, concretamente el discurso de ERC. En 2015, este municipio le dio 550 votos a JxSí, más del 50%. Ahora, ERC ha logrado por sí solo 372 y JxCat, 255. En suma, hasta 627 votos. El resto de fuerzas pierden votos de forma significativa, salvo Ciudadanos, que escala a su costa desde los 65 votos.

El segundo puesto en este penoso ránking está El Pinell de Brai, donde la renta supera apenas los 17.000 euros anuales. Pues bien, los independentistas han ganado posiciones de manera aplastante. De los 351 votos alcanzados en 2015 por la coalición JxSí, la unión de ERC (242) y JuntsxCat (164) suman 406 votos. En paralelo, Ciudadanos ha subido de 18 a 65 votos. En cambio, la CUP, PP y PSOE ha caído por debajo de los naranjas, y solo Catalunya Común-Podem se mantiene.

Los pensionistas también son ‘indepes’

La dificultad de medir las tasas de paro en cada municipio y el posible sesgo derivado de los sectores económicos predominantes en cada uno, lleva a centrar en análisis en otra variable clave en lo que se refiere a la intención de voto como es la edad.

En este sentido, también entra en juego el tamaño de los territorios. Así, los municipios más grandes coinciden en líneas generales con aquellos que cuentan con un porcentaje de población más envejecida. Sea como fuere, Ciudadanos obtiene el mayor número de votos en estos territorios, mientras que en aquellos con mayor porcentaje de jóvenes, la victoria no siempre es tan clara y da entrada a las fuerzas independentistas.

En concreto, Esplugues de Llobregat es el municipio con mayor proporción de habitantes mayores de 65 años, con un 22,1% del total. En esta localidad se ha observado un incremento significativo de los votos para Ciudadanos –de 6.483 a 9.373– y el PSC –de 5.353 a 5.992– mientras que el secesionismo ha ascendido pero en menor medida: la coalición de JxSí obtuvo 6.403 votos en 2015 y la suma de JxCat y ERC se ha quedado en  7.695. Los grandes perdedores han sido el PP y la CUP, que han retrocedido en votos hasta la mitad.

Barcelona también cuenta con más de un 21% de su población por encima de los 65 años. La gran capital catalana se ha teñido de naranja, aunque las fuerzas independentistas podrán formar gobierno y desbancar a Arrimadas. Sin embargo, en L’Hospitalet de Llobregat, donde un 20,7% también supera esa edad, Ciudadanos ha pasado de una apretada victoria en número de votos frente al PSC en 2015 a una clara mayoría de 44.525 votos frente a los 30.630 de los de Miquel Iceta. Mientras, la unión de JxCat y ERC han prácticamente revalidado el resultado de hace dos años.

¿Qué ocurre en los municipios más jóvenes?

En este caso, la victoria en votos de Ciudadanos también es un hecho en estos territorios, aunque no siempre. En Sant Cugat del Vallés, donde el 21,5% de la población tiene menos de 15 años, la victoria ha sido para JxCat (15.429 votos), seguido de cerca por Ciudadanos (11.966 votos). Sin embargo, los 10.986 votos recogidos por ERC hacen que también en esta localidad la mayoría sea independentista. Al margen, ascienden el PSC y Catalunya Comú-Podem.

El siguiente territorio más joven de Cataluña es Reus (19,3% de la población menor de 15 años). Ciudadanos se ha hecho en esta localidad con 18.405 votos, frente a los 12.622 votos de 2015. Las fuerzas independentistas de JxCat y ERC han sumado algo más de 22.600 votos, por encima de los menos de 20.000 de hace dos años. Nuevamente, pierden PP y PSC.

Viladecans es la tercera localidad en este listado, y en este caso la victoria en votos también es para Ciudadanos. Sin embargo, en el siguiente puesto, en Girona, la victoria ha sido claramente independentista, con más de la mitad de los votos pese al ascenso de la formación naranja.

Pensionistas acomodados en localidades pequeñas

Para hacer un último ejercicio de análisis, tomamos como criterio la renta de los pensionistas. Esto habla de edades, de poder adquisitivo y de tamaño de los municipios, porque inevitablemente lleva a algunos de los territorios más pequeños de Cataluña.

En este ejercicio más anecdótico resulta que en el caso de los pensionistas con más poder económico, la lectura es confusa. En Palau de Santa Eulália, donde los jubilados cobran de media 1.322,6 euros al mes, más que el resto de los municipios catalanes, los ‘indepes’ de JxCat y ERC se reparten más de 40 votos, como ocurrió en 2015. Sin embargo, el aumento de la participación (que tiene mayores efectos en localidades con menor número de votantes)  ha hecho emerger al PP y ascender a Ciudadanos, en detrimento de la CUP y PSC.

En Flix –pensión media de 1.256,6 euros al mes– la victoria también es de los independentistas, como en aquellos lugares donde no había en juego más que un millar de votos. JxCat y ERC suman 1.552 votos frente a los 1.442 de 2015. Si bien, Ciudadanos también duplica sus apoyos.

Por su parte, la pensión media más pobre, localizada en el municipio de Cabó, en Lleida, con una media de 466,6 euros al mes, ha desterrado al PP de su localidad y ha aupado a la fuerzas independentistas.

Se trata de un municipio en el que apenas había en juego algo más de 60 votos. Sin embargo, el voto ha cambiado. En 2015 se produjo una mayoría aplastante de JxSí de 44 votos, por delante de los 17 de Unió y Catalunya Sí que es Pot, con 8 votos y la CUP con 5. Frente a los ‘indepes’, la unión de fuerzas de PP, Ciudadanos y PSC sumaba otros 8 votos.

Sin embargo, en la jornada del 21-D, JuntsxCat ha sumado 31 votos a sumar a los 17 de ERC. Un total de 48 que dan si cabe una mayoría más holgada a los ‘indepes’, con la caída de la CUP (3). No obstante, el PP ha desaparecido del mapa y sus votos han ido a parar a Ciudadanos (7 votos, cuatro más que en 2015).

Se trata de un pequeño territorio, pero la lectura es la misma en otra localidaded con población mayor, pero con pensionistas también con pocos ingresos: Farrera –la pensión media apenas supera los 500 euros al mes— dio a la coalición JxSí 46 votos, por delante de la CUP (31) en 2015, mientras que el resto de las fuerzas no lograron más de tres votos cada una. Sin embargo, ERC ha obtenido 28 votos en 2017 y JxCat, 27. Ambos suman 55 votos, casi 10 más que en 2015. La CUP baja a 20, el PP casi desaparece (1 voto) y Ciudadanos asciende de dos a tres votos.