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España cuelga el teléfono fijo

Economía

España cuelga el teléfono fijo

En España aún hay casi 20 millones de líneas fijas de teléfono. Pero cada vez se usan menos. Su consumo se ha desplomado hasta ser sólo una cuarta parte que hace quince años. Los españoles hablan ya tres veces más por su móvil.

La primera llamada telefónica de España no se realizó en España. Al menos no en la España actual. Y es que la primera experiencia telefónica del país se realizó en 1877 en Cuba, a la que todavía le quedaba una década larga como colonia de ultramar. El industrial Juan Muset y su esposa hablaron durante cerca de una hora. Ella, en la casa familiar; él, en un parque de bomberos de La Habana vieja. Y colgaron después de hacer historia.

A esta primera llamada le siguieron otros experimentos en los meses siguientes. La Escuela Industrial de Barcelona llegó a poner en comunicación la Ciudad Condal con Tarragona, el Cuerpo de Telégrafos conectó Madrid con Jaén… En 1880 el empresario Rodrigo Sánchez-Arjona consiguió la autorización para establecer la primera línea privada y comunicó su casa en Fregenal de la Sierra (Badajoz) con su finca privada a pocos kilómetros, para luego extender la línea hasta Sevilla.


La larga agonía del teléfono fijo. Así ha sido el declive de una tecnología que, gracias a internet y la paquetización de la oferta, se mantiene con respiración artificial. | Vídeo: M.V.

 

España había llegado con mucho retraso a las revoluciones anteriores del ferrocarril y del telégrafo, y parecía que no quería perderse la del teléfono: estas primeras experiencias llegaban sólo un año después de que Alexander Graham Bell patentara el invento, que en realidad no era exactamente suyo, que en realidad lo era de Antonio Meucci unos años antes.

El subdesarrollo secular de España, en cualquier caso, volvió a ser un impedimento crucial para su entrada real en la nueva era de las comunicaciones. Hasta más allá de la primera mitad del siglo XX el teléfono fue un producto de lujo, sólo para ricos. Y no empezó a popularizarse hasta la década de los sesenta, casi un siglo después de su invención, y ya con Telefónica como monopolio público en plena dictadura.

La España de los 20 millones de fijos

El primer millón de teléfonos instalados en España se alcanzó en 1953; los dos millones, a mediados de los sesenta… España alcanzó su máximo histórico de teléfonos fijos en 2008, superando los 20,5 millones de líneas. Y desde entonces todo han sido descensos. Con el inicio de la crisis económica y en pleno boom de los móviles, la tendencia histórica de crecimiento cambió, y el parque de telefonía fija empezó a menguar en España.

La cifra de teléfonos fijos se ha estabilizado en el entorno de los 19 millones de líneas (en concreto, 19,17 millones según el último dato oficial correspondiente al pasado septiembre) y ha quedado claramente rebasada por la expansión imparable de los móviles, que sigue la tendencia estrictamente contraria.

En 1997 tan sólo había en España 4 millones de líneas de móvil, en el año 2000 los celulares ya rebasaron al fijo (24 millones de líneas móviles frente a los 17 millones de fijas). Actualmente se superan los 51,8 millones de líneas de móvil, más que habitantes en España y cerca ya de triplicar el parque de líneas de fijo, según los datos de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC).

La cifra de fijos se mantiene estable, e incluso en los últimos años se ha registrado algunos incrementos. La estrategia de las grandes telecos de paquetizar casi toda su oferta, incluyendo en la misma tarifa telefonía e internet tanto en casa como en el móvil está sirviendo para que muchos clientes mantengan el teléfono fijo o, en algunos casos, vuelvan a contratarlo después de haber prescindido de él.

Desplome de llamadas

“Las tarifas convergentes de todas las operadoras están haciendo que el número de fijos se mantenga en España”, explican fuentes del sector de las telecomunicaciones. “La cifra de líneas seguirá siendo más o menos la misma, o incluso aumentará, pero el teléfono fijo está condenado y su uso seguirá cayendo”.

Y es que el consumo de teléfono fijo no ha dejado de caer desde hace quince años. El año pasado los españoles utilizaron sus teléfonos fijos durante cerca de 32.000 millones de minutos. Que parece mucho, que son unas 533 millones horas, que son más 22 millones de días enteros de conversaciones y otro tipo de tráfico.

Pero también es la mitad del consumo que había en 2012 (62.000 millones de minutos) y apenas una cuarta parte que el récord alcanzado en 2002 (con más de 126.000 millones de minutos). Y, además, el uso del fijo es apenas un tercio de los casi 91.000 millones de minutos acumulados por el móvil el pasado año.

En cualquier caso, la comparación de los registros de telefonía fija de la pasada década con los actuales está relativamente distorsionada. Hasta hace unos años en los datos de consumo se incluían decenas de miles de millones de minutos generados por el acceso a internet que entonces se realizaba a través de la red fija.

Pero sin incluirse el uso de internet el desplome del fijo es igual de evidente. El año pasado la telefonía fija acumuló, sólo contabilizando las llamadas, un total de 30.367 millones de minutos, lo que supone un desplome de casi un 58% en relación al récord de más de 71.700 millones alcanzado hace quince años.

Y es que 140 años después de esa primera llamada de España que no fue en España, cada vez son más los teléfonos fijos que están casi siempre colgados.

Teléfono fijo tipo Heraldo

Teléfono fijo tipo Heraldo Mario Viciosa