Este año se cumplirán diez años del estallido de la crisis financiera global, que asoló la economía mundial y cuyas consecuencias son aún visibles en muchos ámbitos. Pero donde no queda rastro alguno de aquella debacle es en Wall Street.

La mayor bolsa del mundo hace tiempo que dejó atrás los estragos de la tormenta que produjo la caída de colosos como Lehman Brothers para adentrarse en territorio inexplorado. Y en su escalada, que se extiende ya por casi nueve años, ha ido pulverizando récord tras récord, ofreciendo a los inversores unas ganancias muy suculentas.

El último de estos hitos ha sido alcanzado este mismo jueves, cuando el Dow Jones, el histórico índice de la bolsa neoyorquina, ha rebasado por primera vez la barrera de los 25.000 puntos. Hace poco menos de un año, conquistaba por primera vez los 20.000 puntos. El índice que engloba a 30 de las mayores empresas del parqué estadounidense se ha anotado en los últimos doce meses una revalorización superior al 25% y acumula ya una ganancia de más del 280% desde el 9 de marzo de 2009, cuando tocó sus niveles más bajos en la crisis.

Este jueves, el Dow Jones subía en las primeras horas de negociación algo más del 0,6%, liderado por compañías como Du Pont, IBM y American Express, que subían algo más del 2%. Los datos del mercado laboral conocidos a lo largo de la mañana han reforzado la confianza de los inversores sobre la buena salud de la economía estadounidense.

La confianza en la marcha de la economía y la reforma fiscal de Trump impulsan al mercado

El buen tono era generalizado en Wall Street, con otros grandes índices, como el S&P 500 y el Nasdaq Composite anotándose un 0,38% y un 0,12%, respectivamente, hasta cotas también récord.

La bolsa estadounidense ratifica de este modo un buen arranque de año que da continuidad al buen hacer mostrado en 2017, cuando ni siquiera los recelos en torno a las políticas del presidente estadounidense Donald Trump hicieron mella en la confianza de los inversores.

Ahora, al contrario, son las últimas medidas de Trump las que refuerzan la confianza de los expertos en que el Wall Street cuenta con gasolina para proseguir su marcha ascendente. Especialmente relevante parece ser la rebaja de impuestos puesta en marcha por la Casa Blanca, que podría dar un nuevo impulso al crecimiento económico en Estados Unidos, tal y como parece desprenderse de las últimas previsiones de instituciones como la Reserva Federal (Fed).

«Wall Street cuenta con tres pilares básicos: un entorno macroeconómico no sólo francamente bueno sino también homogéneamente expansivo desde una perspectiva geográfica, unos resultados empresariales en mejora continua y una presión (positiva) de la liquidez sobre los precios de los activos como nunca antes. Creemos que ninguno de estos tres factores cambiará durante 2018 y probablemente tampoco en 2019. La reforma fiscal americana dará más recorrido a Wall Street y tal vez desde antes de lo esperado, arrastrando positivamente al resto de bolsas», señalaba recientemente el equipo de análisis de Bankinter.

El persistente temor a una burbuja

La mayor parte de los analistas coincide en que tras nueve años de recorrido alcista, el potencial de subidas de Wall Street es cada vez más estrecho, con unas valoraciones ya muy exigentes, lo que, a priori, debería dar mayor capacidad de mejora a las bolsas europeas o a los mercados emergentes.

De hecho, algunos expertos llevan tiempo pronosticando que el actual ciclo alcista de la bolsa estadounidense se acerca inexorablemente a su final. El prestigioso inversor Jeremy Grantham alertaba esta misma semana de que se está formando una posible burbuja en el mercado que podría conducir a un sobrecalentamiento en los próximos seis a veinticuatro meses, antes de que se produzca un pinchazo.

Con todo, estas visiones catastrofistas no son mayoría en el mercado, conforme los analistas señalan que el benigno escenario macroeconómico, aderezado por la prudente política de normalización que están llevando a cabo los bancos centrales, propicia un escenario ideal para que las empresas sigan mejorando sus cuentas, dando de este modo argumentos suficientes para que el mercado mantenga la tónica positiva.

En el notable comportamiento de Wall Street en los últimos tiempos merecen un capítulo destacado las grandes firmas del mercado y en especial los gigantes de las nuevas tecnologías. Compañías como Apple, Alphabet, Amazon o Facebook han generado en los últimos doce meses ganancias entre el 60% y el 38%, a medida que sus perspectivas de negocio han ido mejorando con el desarrollo de los nuevos avances digitales.