El ex vicepresidente del Gobierno Pedro Solbes ha reconocido este miércoles que el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero «debió ser más valiente» para intentar «frenar el tren», en alusión al estallido de la crisis económica.

Durante su intervención en la comisión del Congreso que investiga el origen de la crisis, el también ex ministro de Economía desde abril de 2004 a abril de 2009 ha dicho que «no se actuó a tiempo». «No fuimos capaces de llevar a cabo un ajuste más suave» y «se debió ser más valiente» tanto para corregir el déficit por cuenta corriente como para resolver los problemas de algunas cajas.

Sobre esta cuestión en concreto, ha considerado que hubo un exceso de confianza en el sistema financiero español en su conjunto y no se distinguió entre entidades, con lo que se ignoró las debilidades de una parte del sector. Aún así, ha justificado que era políticamente difícil iniciar la transformación de las cajas y hubo que esperar a que afloraran los problemas en una entidad, en este caso Caja Castilla-La Mancha, ya en la recta final de su mandato para iniciar el proceso.

Acción del Banco de España

Solbes, no obstante, ha asegurado que estuvo puntualmente informado por parte del Banco de España de los problemas que sucesivamente se fueron planteando. Le consta que la institución presidida entonces por Miguel Ángel Fernández Ordóñez aumentó su actividad supervisora y seguía con más atención la evolución de la morosidad, al tiempo que autorizaba el uso de provisiones anticíclicas, informa Europa Press.

Ahora ha dejado entrever que la situación financiera es bastante mejor, en parte por las exigencias de capital europeas, pero ha considerado que «no hay que bajar la guardia». Sobre las debilidades de España para afrontar la crisis, Solbes ha sacado pecho de que el país, después de una larga etapa de crecimiento, había logrado no solo reducir la ratio de deuda pública sobre el PIB hasta mínimos históricos sino seguir aumentado las dotaciones a la hucha de las pensiones.

Con estos mimbres, ha opinado, la crisis pudo encararse mejor pero nadie previó la doble recesión que sufriría la economía en 2011 y él, personalmente, pensaba que gracias a que España formaba parte de la zona de euro podría corregir más fácilmente su déficit por cuenta corriente.

Ese, ha admitido en respuesta a la diputada de ERC Ester Capella, fue uno de los errores del Gobierno de Zapatero y ahí sí acepta las críticas, pero comprende que en un momento de euforia «todo el mundo quiere obtener el mejor resultado a corto plazo». También considera que la confianza del Ejecutivo por haber reducido al mínimo la deuda pública hizo que no se actuara adecuadamente en otros aspectos.