«Felicidades a Luis de Guindos. Gran candidato con las capacidades y experiencias necesarias para el puesto de vicepresidente del BCE. Mi voto va para Luis». Con este tuit, el ministro de Finanzas de Eslovaquia, Peter Kazimír, se ha convertido en el primer ministro de la eurozona en expresar públicamente su apoyo a la candidatura del ministro español de Economía a la vicepresidencia del Banco Central Europeo.

El Gobierno ha hecho público este martes una noticia que se venía fraguando desde hace meses: Guindos será su candidato para ocupar un sillón en el Comité Ejecutivo del BCE. Si no se produce ningún movimiento de última hora, el ministro español tendrá como único rival por este cargo con el gobernador del Banco de Irlanda, Philip Lane.

La propuesta irlandesa cuenta a su favor con la experiencia que atesora Lane en cuestiones de política monetaria e, incluso, en el propio BCE, donde ya forma parte del Consejo de Gobierno de la institución. En Fráncfort se valoran de forma muy reseñable sus conocimientos económicos, donde ha desarrollado diversas investigaciones en materias como la economía internacional y la Unión Económica y Monetaria (UEM).

La candidatura de Guindos se sostiene más sobre argumentos políticos, como su gestión de la economía española desde que asumió el cargo a finales de 2011, cuando la crisis arreciaba en el país, o la deuda de Europa con España, que carece de puestos de representación relevantes en las instituciones comunitarias. Pero desde el propio seno del banco central se ha deslizado la incomodidad que genera el salto directo de un político -sin experiencia en el terreno de la política monetaria- a una institución que lleva a gala su independencia respecto a los gobiernos de la región.

España necesita obtener el apoyo de, al menos, 14 países para imponerse a la candidatura irlandesa

Sea como fuera, Guindos se ha mostrado este martes convencido de que su candidatura cuenta con los apoyos suficientes para resultar vencedora. El momento clave en esta pugna, será el próximo día 19 cuando el Eurogrupo, el órgano que agrupa a los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona, decidirá cuál será el candidato que propondrá al Consejo Europeo como vicepresidente del BCE. La decisión se adopta por mayoría cualificada: “Hace falta el respaldo de al menos 14 países, que representen el 65% de la población de la región, aunque se suele generar un consenso”, ha explicado Guindos.

Así, con el apoyo público de Kazimír, Guindos puede empezar a descontar los respaldos que le restan para lograr su objetivo.

Curiosamente, Kazimír no contó con el apoyo del ministro español cuando, el pasado mes de diciembre se postuló para presidir el Eurogrupo. Entonces, España respaldó al portugués Mario Centeno, que finalmente resultó elegido.

La designación final del nuevo vicepresidente del BCE no se adoptará antes del 23 de marzo, cuando el Consejo Europeo apruebe el nombramiento, tras escuchar las valoraciones no vinculantes del Parlamento Europeo y el propio BCE.

El nuevo miembro del Comité Ejecutivo del BCE asumirá el puesto el 1 de junio, cuando expire el mandato del actual vicepresidente Vitor Constancio.