La agencia de calificación crediticia S&P advierte nuevamente sobre el riesgo que supone Cataluña para el crecimiento del conjunto de España y augura la desacelaración del sector inmobiliario en la región independentista.

«El crecimiento económico debería seguir siendo fuerte este año y el próximo, pero las incertidumbres políticas podrían tener un impacto más negativo en el sentimiento empresarial y de los consumidores. El principal riesgo es el impacto de la crisis catalana, ya que es el centro económico más grande de España, al representar el 20% del PIB nominal del país», señala en un informe.

La firma recuerda que «las elecciones regionales celebradas en Cataluña el 22 de diciembre de 2017 fueron indecisas, y no pudieron frenar el riesgo de la independencia catalana». En este contexto, apunta que, aunque «Barcelona ha visto algunos las mayores subidas de precios en el sector inmobiliario desde el comienzo de la recuperación, las evidencias recientes sugieren que en 2018 podría haber una desaceleración en el mercado da la vivienda de Cataluña».

Los precios de la vivienda crecieron en 2017 un 17% en Madrid y un 14,8% en Barcelona, donde cayeron un 1,7% los últimos tres meses

Por el contrario, se muestra positivo con las operaciones inmobiliarias en el conjunto de España. «Esperamos que las transacciones en el país crezcan alrededor del 8% en 2018. Los tipos de interés muy probablemente alcanzaron su nivel más bajo al final del año pasado, pero se mantendrá en niveles muy atractivos», indica.

S&P recoge que, según datos de la consultora Tinsa, «los precios promedios de la vivienda aumentaron un 4,2% interanual en el último trimestre de 2017. La ciudad de Madrid superó a Barcelona con un aumento anual del 17% frente al 14,8% de la capital de Cataluña, donde los precios cayeron un 1,7% en los últimos tres meses 2017″.

Por otro lado, apunta que «la relación de asequibilidad para acceder a la vivienda, calculada por el Banco de España, comparando los precios medios de propiedad divididos por los ingresos anuales brutos promedios, ha caído de 7,7 años en el pico del sector hasta 6,6 años en 2016, un nivel aún elevado».

Según las previsiones de S&P, «los precios de segunda mano de la vivienda continuarán aumentando, aunque menos rápidamente que en los últimos dos años, especialmente porque el crecimiento real del ingreso disponible se desacelera significativamente ante el estancamiento de los salarios nominales».

BBVA ya advirtió del fuerte impacto que la crisis catalana tiene en el sector del ladrillo. Según un informe de BBVA Research, el mercado inmobiliario español registrará en 2018 un crecimiento del 6%. Estas cifras suponen un recorte de más de la mitad frente al repunte del 12,5% que la entidad estima que se produjo al cierre del pasado ejercicio.