Se avecinan cambios en el accionariado de Gas Natural. Y puede que más pronto de lo previsto. El fondo CVC se ha embarcado en una carrera contrarreloj para tratar de ejecutar cuanto antes la compra del 20% de la compañía gasista que controla actualmente Repsol.

El grupo petrolero español confirmó el pasado 10 de enero que había mantenido contactos con CVC, entre otros fondos de inversión, para explorar una posible venta de su participación en Gas Natural.

Aunque entonces Repsol afirmaba que no había tomado aún una decisión al respecto, todo parece indicar que las negociaciones han seguido adelante y CVC trabaja ya el la financiación de la operación, según publica este viernes el diario Expansión.

El valor de la participación de Repsol en Gas Natural ha caído casi 600 millones en tres semanas

Estas informaciones apuntan a que CVC está negociando con un grupo de entidades financieras un crédito por valor de unos 1.200 millones de euros. De este modo, el fondo que dirige en España Javier de Jaime, obtendría financiación suficiente para sufragar alrededor de un tercio de las acciones de Gas Natural, que están valoradas, a precios de mercado, en unos 3.600 millones de euros. El resto de la operación lo cubriría con fondos propios.

CVC estaría acelerando los tiempos de la operación para tratar de sacar rédito de la depreciación que han sufrido los títulos de Gas Natural en las últimas semanas, a raíz de las incertidumbres abiertas por el Ministerio de Energía en torno a la retribución del negocio del gas. Desde el pasado 16 de enero, sus títulos han sufrido un retroceso superior al 13%, lo que supone un descuento de casi 600 millones en la valoración de las acciones que controla Repsol.

Precisamente, este descalabro es uno de los factores que lleva a los analistas de Bankinter a cuestionarse el interés de Repsol en ejecutar la venta en el momento actual, máxime teniendo en cuenta la reciente mejora de su rating, que le sitúa en una situación menos apurada para reducir deuda.

No obstante, para la empresa que preside Antonio Brufau, la venta de Gas Natural no sólo le permitiría reducir su deuda a niveles mínimos históricos, sino que le daría margen para avanzar en su estrategia de diversificación, con la inversión en activos renovables, e incluso podría plantearse una mejora del dividendo, tal y como advierten los analistas de Banco Sabadell.

Gas Natural, por su parte, vería un cambio en su accionariado -justo cuando acaba de producirse una completa renovación en su cúpula– que los analistas ven favorable en el medio plazo, ya que podría favorecer la aceleración de los cambios de estrategia en que se halla inmersa la compañía.

Estas informaciones eran recibidas este viernes en bolsa con ganancias superiores al 1% en el caso de Gas Natural, mientras que los títulos de Repsol sufrían un leve retroceso del 0,2%.