La salida de Repsol del capital de Gas Natural podría estar próxima. La compañía petrolera ha confirmado en la mañana de este miércoles que ha mantenido conversaciones con diversos fondos, entre ellos CVC, “al objeto de explorar las posibilidades de desinversión de su participación del 20% en Gas Natural”.

La empresa que preside Antonio Brufau, explica, no obstante, que hasta la fecha “no existe acuerdo suscrito, ni se ha contratado asesoramiento jurídico o financiero, ni se ha tomado decisión alguna al respecto por parte del consejo de administración”.

Repsol responde de este modo a los requerimientos informativos de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), después de que distintos medios se hicieran eco en la mañana de este miércoles del interés de CVC por hacerse con el 20% de Gas Natural que actualmente controla Repsol.

La venta de su participación en Gas Natural ha sido durante tiempo una opción barajada por Repsol. De hecho, la petrolera ya se deshizo en septiembre de 2016 de un 10% de las acciones de la gasista, en una operación conjunta con CaixaBank por la que el fondo GIP adquirió un 20% de Gas Natural.

A día de hoy, el 20% restante de las acciones de Gas Natural que posee Repsol alcanza una valoración superior a los 4.000 millones de euros, después de que la firma que preside Isidro Fainé haya experimentado una escalada en bolsa próxima al 14% en las últimas siete semanas.

La participación de Repsol en Gas Natural alcanza una valoración de más de 4.000 millones

La venta de esta participación sería, en opinión de los analistas de Banco Sabadell, una buena noticia para Repsol, ya que le permitiría rebajar su deuda financiera neta un 47%, hasta niveles mínimos históricos, en el entorno de los 3.000 millones de euros. “Eso dejaría espacio para que Repsol, en nuestra opinión, tuviera recursos para invertir en diversificación de sus negocio (más renovables) como ya ha mencionado en ocasiones”, apuntan.

Además, “tampoco descartamos mejora del dividendo ordinario. Nos referimos a una total eliminación del pago en scrip e incluso upside (potencial de incremento) de hasta el 10% en el importe (50 puntos básicos adicionales de yield, hasta el 5,5%), añaden en Banco Sabadell.

En cualquier caso, en el mercado existen dudas sobre la disposición de Repsol a desprenderse de estos activos en el momento actual, dado que, como observan en Bankinter, “con un crudo por encima de 60 dólares por barril, erating revisado al alza recientemente a BBB con perspectiva estable y la deuda neta en el tercer trimestre 2017 situada en 6.972 millones de euros”, no parece que el grupo petrolero tenga necesidades financieras para vender una participación que representa flujos de caja estables a través de sus dividendos, tal y como resaltan en BPI.

Esta situación sí que permite a la compañía presidida por Brufau negociar una posible venta en una posición de fuerza, lo que debería permitirle obtener un precio interesante en caso de que la operación llegue a buen término. Los analistas de Ahorro Corporación sugieren que sería probable que La Caixa, principal accionista de Gas Natural, con un 24% del capital, también participara en una hipotética desinversión.

Estas noticias eran recibidas con aparente calma en los mercados. Los títulos de Repsol sumaban a media mañana cerca de un 0,4% y acumulan ya un alza superior al 7% en el año, lo que le permite alcanzar sus niveles más elevados desde mayo de 2015.

Gas Natural, por su parte, restaba un 0,2%. Los analistas de Sabadell creen que la salida de Repsol de su capital sería positiva “a medio y largo plazo, porque pensamos que la influencia de GIP y GVC nunca será negativa”. No obstante, aclaran que la creación de valor por influencia de fondos no será un argumento nuevo en la gestión de la compañía, “ya que a día de hoy, en nuestra opinion, GIP y Repsol caminan juntos en esa dirección”.