El grupo alemán Henkell, filial vinícola del grupo Dr. Oetker, ha comprado el 50,67% del imperio catalán Freixenet por algo menos de 220 millones de euros. La operación se produce meses después de que el grupo cavista barajara su salida de Cataluña por el desafío independentista, marcha que finalmente no se produjo tras la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

Además, Henkell ha firmado un acuerdo de cooperación internacional con las dos partes de la familia que conservan el resto de las acciones, José Ferrer Sala y José Luís Bonet Ferrer, en virtud del cual las dos compañías unirán fuerzas para convertirse «en el líder mundial del sector de los vinos espumosos».

«Freixenet es líder mundial en el sector del cava y Henkell cuenta con la marca Mionetto, líder del mercado Prosecco, y con Henkell Trocken, el vino espumoso más exportado de Alemania», han detallado en comunicado que recoge Europa Press.

El presidente de Freixenet S.A., José Luis Bonet Ferrer, ha declarado que en Henkell han encontrado «a un socio con una fuerte visión de futuro» que ayudará a fortalecer la productora de cava manteniendo su identidad y tradición con mayor presencia internacional.

El socio de Dr. August Oetker KG, Dr. Albert Christmann, ha comentado, por su parte, que continúan con la expansión de sus áreas de negocio y que la adquisición de Freixenet refuerza su posición en el mercado internacional de la división de vinos espumosos, vinos y licores, a la vez que permitirá construir «la base para un crecimiento sostenible de este negocio».

El CEO de Henkell & Co., Dr. Andreas Brokemper, ha indicado, finalmente, que ambas empresas tienen la misma visión emprendedora y que juntos pueden ofrecer sus clientes «una más amplia experiencia internacional y un surtido único de marcas de primera calidad».

La operación rozará los 220 millones de euros

Freixenet y Henkell confirmarán los detalles de la cooperación más adelante, ya que la adquisición de las acciones está sujeta a su aprobación por la Autoridad Europea de la Competencia.

Henkell se convierte en socio mayoritario de Freixenet, al hacerse con el 50,7% del capital, tras pagar cerca de 220 millones de euros. De esta forma, el grupo alemán valora la compañía catalana en algo menos de 440 millones, por debajo de los 500 millones iniciales, ya que el precio estaba condicionado al resultado de unas auditorías, según publicó La Vanguardia.

El grupo alemán contó desde el primer momento con el visto bueno de la familia Hevia-Ferrer, que ostenta el 29% de las acciones; posteriormente se sumaron los hermanos Eudald y Pere Bonet, que tienen el control del 14,5% del capital, y finalmente Pilar Bonet, propietaria de un 7,25%.

Por su parte, el presidente de honor de Freixenet, José Ferrer, primer accionista con el 42% del capital, y Josep Lluís Bonet, actual presidente del grupo cavista, han decidido por el momento no vender sus acciones, si bien el acuerdo de compraventa incluye un compromiso para la adquisición futura a un precio determinado de las acciones de las ramas que ahora optan por no vender.

Según el rotativo, el consejo de Freixenet experimentará cambios con la incorporación de tres representantes de Henkell, que asumirán también la gestión financiera, de la producción y de la distribución comercial, y continuarán dos representantes de las familias que mantienen acciones, José María y Pedro Ferrer, mientras que Josep Lluís Bonet asumiría el cargo de presidente de honor.