Las radiales R-3 y R-5, dos de las nueve autopistas de peaje que entraron en concurso de acreedores durante la crisis y que van a pasar a manos del Estado en 2019 -no sin pagar por ello un rescate público de como mínimo 2.000 millones-, viven estos días jornadas de huelgas y protestas. Y lo hacen la víspera de que ambas radiales, que son las que más tráfico soportan, reviertan su gestión al Ministerio de Fomento en el proceso de liquidación ordenado que ha programado el ministerio que dirige Íñigo de la Serna.

La R-3 (Madrid-Arganda, 31 kilómetros) y la R-5 (Madrid-Navalcarnero, la misma longitud que la R-3) iban a convertirse en propiedad del Estado a comienzos de mayo, según varias fuentes conocedoras de los entresijos. Concretamente el Gobierno tenía en mente el día 10 del mes que viene recuperar la gestión, hoy en manos de la UTE Accesos de Madrid (Sacyr, Abertis y Globalvía). Pero las protestas sindicales han trastocado la situación: ya en Semana Santa se vivió una huelga que pasó bastante desapercibida pero las centrales planean nuevas acciones, como nuevas huelgas y concentraciones.

En mayo la R-3 y la R-5 iban a ser estatales en mayo

Y el calendario podría quedar afectado ya que al parecer la administración concursal rechaza las medidas de los sindicatos, abocando a las dos radiales a una situación paradigmática: que los 120 trabajadores de ambas carreteras de pago se movilicen justo cuando la gestión de estas concesionarias se transfiera al Estado, esto es, a Seitssa, la empresa pública creada en 2005 cuyo director general es José María Piñero.

La Intensidad Media Diaria (IMD) de la R-3 y la R-5 está siendo desigual: 10.959 vehículos al día en el caso de la primera en 2017 (los últimos meses del año son aún provisionales), lo que supone un descenso del -0,2% respecto a 2016; son cifras muy similares a las de 2012, el año en que las nueve concesionarias entraron en bancarrota, y todavía muy lejos de los de 2007 (el mejor año), cuando 17.000 vehículos al día circulaban entre Madrid y Arganda.

Soportan más de 10.000 vehículos diarios cada una. La R-5 va como un tiro

La R-5 entre Madrid y Navalcarnero está experimentando por el contrario una espectacular crecida: 10.639 automóviles diarios, un aumento del 32% y bastante más cerca de las cifras de 2007, cuya IMD arrojaba algo menos de 12.000 vehículos al día por aquel entonces.

El conflicto con la plantilla viene de hace dos semanas aproximadamente, cuando las partes rompieron con la negociación: los sindicatos piden una actualización salarial, ya que la idea de Fomento es meter las nueve autopistas de peaje quebradas en dos lotes (Lote Central y Lote Este) y relicitarlas de nuevo al mejor postor. «La subrogación sin modificar los salarios no nos vale porque pasaremos brevemente a pertenecer al Estado para subrogarnos de nuevo a una concesionaria privada que nos puede degradar o no mejorar las condiciones».

Los sindicatos exigen actualizar salarios y acabar con las jornadas «excesivas»

Los sindicatos CCOO y UGT destacan tres reivindicaciones: la actualización de los salarios, la rotura de cuadrantes (horarios de trabajo) y, consecuencia de lo anterior, la «excesiva carga de trabajo», denuncia Luis Ángel García, de Comisiones Obreras. «En la pasada huelga de Semana Santa hemos denunciado ante la inspección de trabajo graves irregularidades. Hace dos años se produjo una huelga similar en la R-4, los sindicatos denunciaron a la administración concursal por lo mismo y la inspección resolvió a favor de la plantilla», explica este delegado.

Los servicios mínimos establecidos son abusivos, critican las centrales. «Uno puede encontrarse a más gente trabajando en una autopista con peaje telemático un día de huelga que uno laborable, por las exigencias de los servicios mínimos», reprocha este sindicalista.

La idea de Fomento es relicitar los nueve peajes quebrados en 2019

Con la futura relicitación, que implicará una concesión de alrededor de 25 años y que al Gobierno le gustaría ejecutar a comienzos de 2019, el ministerio espera obtener 1.000 millones de euros como máximo. Que de poco servirán: aunque el rescate de las autopistas se desconoce, el Tribunal de Cuentas cifra la Responsabilidad Patrimonial de la Administración (RPA) en 3.700 millones de euros y los fondos buitre -los acreedores que han comprado masivamente deuda en los últimos años- exigen 4.500 millones.

700 empleados en total

Las nueve carreteras en quiebra son, además de las radiales mencionadas, la R-4 entre Madrid y Ocaña, la R-2 Madrid-Guadalajara, la AP-36 Ocaña-La Roda, el peaje Cartagena-Vera, la Circunvalación de Alicante (Ciralsa) y el Eje-Aeropuerto (al entrar en la T-4 de Barajas); también está la AP-41 Madrid-Toledo, pero su relicitación ni está ni se la espera.

El lote relicitado más apetitoso para las concesionarias será el central, porque contará con los peajes de mayor capacidad. En las nueve concesionarias la plantilla total es de unos 700 empleados.