Crédit Andorra, el primer banco del Principado, cuelga el cartel de se vende. Acaba de lanzar un proceso de venta ordenado, liderado por el banco de inversión Alantra, y ya ha mantenido reuniones con potenciales compradores, confirman a El Independiente fuentes conocedoras de las conversaciones.

La operación de venta, bautizada como Proyecto Keystone, daría el control del emblemático banco especializado en banca privada a un nuevo socio. En principio, la entidad busca vender en torno al 40% del capital, perteneciente a las familias Pintat, Casal y Reig, por discrepancias con el regulador andorrano.

Las familias Pintat, Casal y Reig tienen que vender sus acciones por discrepancias con el regulador

El origen del conflicto radica en la falta de entendimiento entre el Institut Nacional Andorrà de Finances (Inaf) y los ejecutivos de Credit Andorrà sobre la expresión de los fondos propios. Tal como publicó Crónica Global, el regulador ha puesto la lupa sobre unos préstamos que se otorgaron a varios accionistas del grupo para comprar a Caixabank el 46,35% que tenía en Crèdit Andorrà. La venta se cerró en 2006 por 927 millones, lo que suponía valorar el banco en unos 2.000 millones.

Fuentes oficiales de la entidad señalan que “actualmente no hay ningún proceso ni individual ni corporativo de venta llevándose a cabo”.

El grupo, que terminó 2017 con un resultado neto de 50,1 millones -frente los 65 millones de año previo-, cuenta con un volumen de negocio de 16.266 millones, de los cuales 13.658 corresponden a recursos de clientes -9.545 millones fuera de balance y 4.113 millones de depósitos- y 2.608 millones a inversión crediticia.

El origen del conflicto es el crédito que solicitaron en 2006 para comprar a CaixaBank el 46% que tenía del banco

Las previsiones del grupo son cerrar 2018 con un resultado neto de en línea con el de 2017, elevando su patrimonio bajo gestión hasta los 12.000 millones, con un ligero incremento de su cartera de préstamos hasta 2.700 millones y una caída de la base de depósitos a 3.900 millones.

El plan de negocio diseñado por Crèdit Andorrà hasta 2021 se fija como objetivo alcanzar un volumen de activos dentro de balance de 5.800 millones y 18.300 millones fuera de balance, apoyándose, sobre todo, en el negocio internacional, con el foco puesto en Miami, donde opera a través de Beta Capital Wealht Management. Además de en este mercado y España, el banco tiene presencia en Luxemburgo, Suiza, Panamá, México, Perú, Chile y planea tomar posición en nuevas regiones.

Una de las líneas de negocio que el banco destaca es la unidad de seguros, que genera anualmente un beneficio antes de provisiones de en torno a cinco millones de euros.

La entidad ganó 50 millones en 2017 y apuesta por la internacionalización, con el foco en Miami

En cuanto a la solvencia del grupo, a cierre de diciembre presentaba un ratio CET 1 de 10,8% y un Tier 1 de 12,3%. El volumen de activos ponderados por riesgo (RWA) se sitúa en 2.540 millones.

Los fondos propios del grupo, al cierre de 2017, se han situado en 421 millones, después de incorporar la entrada en vigor en Andorra, el 1 de enero de 2017, de las Normas internacionales de información financiera (NIIF) aprobadas por la Unión Europea.

Alantra, la firma que se ha hecho con el mandato para su venta, destaca “el gran desarrollo del negocio internacional que se refleja en el crecimiento de activos bajo gestión, márgenes brutos y beneficio antes de provisiones”.

Subraya la “la sólida y estable división de banca privada, pese al impacto de la pobre evolución de los mercados financieros y la regulación CRS, que se han reflejado en menores comisiones”. Y aplaude su “liderazgo en banca comercial en Andorra, con una cuota de mercado del 43,8% en préstamos”.

También pone en valor la limpieza del balance a través de un “proceso proactivo y agresivo” que, entre 2011 y 2016, le ha llevado a realizar provisiones por 350 millones.